Participaron tres equipos médicos llegados desde centros de Tucumán y Buenos Aires. Los riñones y las córneas serán implantados a pacientes santiagueños.
A la madrugada de ayer, dos aviones aterrizaron en el aeropuerto internacional de Las Termas de Río Hondo (la aeroestación local se encuentra cerrada luego del accidente ocurrido el jueves) provenientes de la provincia de Buenos Aires y de San Miguel de Tucumán, y desde allí los médicos fueron trasladados vía terrestre hasta nuestra ciudad por un móvil del Sease 107 y dos vehículos del Ministerio de Salud de la Provincia.
Los profesionales arribaron al Hospital Regional aproximadamente a las seis de la mañana, y comenzaron con la operación a las nueve, una vez que se cumplieron los trámites correspondientes de autorización para la ablación, ya que se trataba de un donante de origen brasileño.
En primer lugar trabajaron los médicos que llegaron desde Tucumán, pertenecientes al Centro Privado de Cardiología, quienes llevaron el corazón hacia la vecina provincia, para ser implantado a un paciente de esa ciudad. La intervención se cumplió con éxito de acuerdo con informaciones recabadas en el centro de salud tucumano.
Luego se retiró del centro asistencial un equipo integrado por tres médicos provenientes del Instituto de Nefrología Nephrology SA de la Capital Federal, quienes trasportaron los riñones, que serán implantados a dos pacientes santiagueños que se encuentran en ese centro a la espera de la intervención.
Por último, los médicos del Hospital Austral también de la Capital Federal, trasladó el hígado para un paciente del cual no se brindaron mayores datos.
También intervinieron profesionales del Hospital Oftalmológico “Dr. Enrique Demaría” quienes hicieron quedar las córneas en el banco que existe en ese nosocomio. Ayer mismo comenzó a notificarse a los pacientes que se encuentran esperando el trasplante, para que se sometan a los estudios correspondientes a fin de fijar la fecha para la intervención.
Donante
El donante es un joven de nacionalidad brasileña, quien se encontraba circunstancialmente en nuestra provincia, por lo cual se debieron cumplimentarse diversos trámites burocráticos para conseguir la autorización de los familiares directos, lo cual se hizo vía consulado, según confiaron fuentes que intervinieron en el operativo de ablación.
El paciente se encontraba en coma desde hace dos días (luego de haber sufrido una fuerte caída de un caballo mientras participaba de una jornada hípica), y fue declarado con muerte cerebral aproximadamente a las seis de la tarde de ayer, momento en que comenzaron las gestiones para realizar la ablación.
Horas más tarde se puso en conocimiento de las autoridades del Incucai de la situación, y se movilizó el procedimiento habitual, que implica la revisión de los pacientes que se encuentran en lista de emergencia nacional, y a los equipos médicos de cada jurisdicción para organizar el operativo, que comenzó a desplegarse a la medianoche del jueves.
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