Tres familias y dos grupos de amigos de nuestra provincia que veranean en Villa Gesell estuvieron a metros de la tragedia.
El santiagueño Raúl Garay, que vacaciona con su familia en Villa Gesell dio un estremecedor relato de cómo vivió con su familia la caída del rayo que dejó tres muertos y uno 22 heridos.
“Nosotros estábamos a 200 metros de donde cayó el rayo. Mi mujer y mi hijo vieron cuando cayó. Se sintió un reventón muy fuerte. Solemos ir todos los días a ese balneario, pero justo hoy (por ayer) no fuimos porque estaba nublado. Elegimos ir a otro lugar”, contó el ingeniero Raúl Garay.
Luego Garay confirmó que durante la jornada el “tiempo estuvo nublado, feo. Por ratos llovía. Pero mucha gente eligió ir a la costa. De casualidad no fuimos al balneario África. Sentimos el reventón cuando estábamos metiendo el auto en el garaje, porque pasamos el día en un lugar cerca de aquí. Fue tremendo”.
Aún un poco perturbado, el ingeniero Garay confirmó que pudo hablar con algunos santiagueños, ya que hay muchos veraneando en Villa Gesell. “Con los que hablé, me dijeron que no había ningún comprovinciano en ese grupo. Muchos santiagueños hay por estas zonas. La situación no deja de conmoverme. Nos entristece mucho a todos”, puntualizó.
Una segunda familia, de La Banda, había estado disfrutando del agua en la zona de la tragedia y decidió irse del lugar cuando comenzó a llover. “Nos fuimos por la lluvia, estaba feo y salimos del agua, fueron sólo minutos antes de que cayera el rayo; nos miramos con mi marido y los chicos y no podíamos creer”, dijo la mujer que es miembro del Poder Judicial de la provincia y que veranea en Gesell con su esposo y sus dos hijos.
Junto con ellos, un médico santiagueño, funcionario del Ministerio de Salud de la provincia, decidió también salir de la playa porque la tormenta amenazaba con desatar una violenta lluvia. “Estábamos con mi señora y vimos que en poco tiempo se armó un cielo negro y el ambiente estaba muy pesado; decidimos irnos porque pintaba para tormenta eléctrica y sabemos los peligros en la playa”, sostuvo.
Esos pensamientos fueron premonitorios, la tormenta se desató y luego de parar durante algunos minutos, se sucedieron nuevas precipitaciones y con ella la tormenta eléctrica que se cobró la vida de los tres jóvenes.
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