Las familias que viven en Hurlingham y en San Fernando resultaron afectadas por el avance de las aguas y temieron por su seguridad.
José De Marco contó que su casa quedó al borde de la inundación, y su auto gravemente afectado por el agua. Aún conmocionado por lo vivido, contó que temió por su vida.
“El agua llegó a inundar todo el patio de la casa, pero por suerte no llegó a entrar. Sucede que tenemos al Arroyo Morón cerca de nuestro domicilio y al desbordarse complicó la situación” contó el santiagueño que vive con su familia en Hurlingham.
“Como todos los días salí a trabajar, pero en la avenida General Paz tuve inconvenientes con el auto. Quedó prácticamente inundado y no pude hacerlo andar hasta ahora”, describió.
El miedo y la desesperación invadieron por un momento la vida de José. La incesante lluvia le recordó al temporal anterior en el que sufrió graves daños: “Tuve mucho miedo. Temí por lo que nos podía pasar otra vez. En el temporal anterior, el agua nos tapó todo, tuvimos que tirar muchas cosas y armar la casa otra vez. Y ayer, con todo lo que se veía creí que el terror volvía, pero por suerte no pasó nada grave”.
Por su parte, a Mirta Brandán de Venencio, santiagueña que vive en Victoria, partido de San Fernando, al norte de Capital Federal, la fuerte tormenta la halló en Santiago del Estero, aunque el resto de su familia sufrió los embates del fenómeno metereológico.
“En la cuadra todos estaban inundados, todos los vecinos tenían agua adentro de la casa. La vecina del lado, una anciana de 86 años tenía 70 cm de agua adentro de la casa”, contó Mirta a EL LIBERAL, quien confesó que el mayor temor era por sus nietos pequeños. Narró que el lugar en donde vive, es una zona baja que cuando se producen fuertes precipitaciones, se inunda porque hay una compuerta de un desagüe que deriva al río Luján y que por la falta de mantenimiento, no puede abrirse para permitir un mejor escurrimiento.
Dijo que habló con su familia, quien le comentó que el automóvil de su yerno fue “atrapado” por el agua y que junto a los vecinos, lo llevaron hacia las vías del Tren de la Costa, que está en un sector más alto. “Siempre teníamos inundaciones pequeñas, pero estas tormentas son cada vez más intensas y más peligrosas”, contó.
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