Los santiagueños en Río y la expectativa mundial por Francisco

Los santiagueños en Río y la expectativa mundial por Francisco
Los chicos, sacerdotes y toda la fe que los hizo viajar miles de kilómetros hasta esta hermosa ciudad brasileña, desbordan de emoción hoy, cuando se viven las últimas horas antes del arribo del Papa argentino.
La “Ciudad Maravillosa” se convirtió en la Ciudad de la Fe. Desde ayer, comenzó a llegar el grueso de contingentes de jóvenes que participarán de las Jornadas Mundiales de la Juventud Río 2013, que arrancará este martes y concluirá el próximo domingo 28.

La “Ciudad Maravillosa” se convirtió en un Ciudad Blindada en virtud al fuerte dispositivo de seguridad que se montó en virtud de la visita del papa Francisco y jefes de Estado que, a partir de mañana, día en que llegará Su Santidad, arribarán a Río de Janeiro.

Está fortificada porque sus autoridades no quieren tener sorpresas ante Francisco. No quieren que los indignados se roben el protagonismo en caso de generar alguna movida aprovechando la visita del Vicario de Cristo. Pero, los jóvenes se mantienen, prácticamente, ajenos a estos acontecimientos. En ellos está el ardor de sus corazones por conocer al Papa, por ser artífices de estas jornadas y por imbuirse de ese verbo encendido que es la palabra de Dios. Y, desde ayer, la ciudad es un mosaico étnico y multicultural donde se habla un solo idioma: el de la fraternidad, el del amor. Y, EL LIBERAL, es testigo de estas expresiones que florecen en cada palabra. Y ésa es la síntesis de lo que manifiestan los corazones de un grupo de jóvenes de la ciudad de Bandera que encontramos sobre la Avenida Atlántica, una de las arterias que marca el pulso. Andrea Díaz y Augusto Basualdo destacaron el nivel de la organización y de la seguridad que se les brinda no sólo a los peregrinos sino también a todos los ciudadanos del mundo que por estos días visitan Río de Janeiro. Natalí Bolpan expresó que está “muy contenta de compartir con todos los jóvenes del mundo una jornada donde vamos a acrecentar nuestra fe”. A su vez, Micaela Vittar opinó: “Todo es muy lindo y, ahora, estamos a la espera del papa Francisco”. ¿Qué esperan de estas Jornadas Mundiales de la Juventud? Andrea: “Que sea un encuentro pleno con Jesús y crecer en nuestra fe para así poder transmitir a los demás jóvenes que no pudieron venir a estas jornadas. Esta jornada es sinónimo de esperanza porque es emocionante ver a tantos jóvenes con ganas de participar, ser escuchados y llevar en su corazón el mensaje de Jesús”.

Augusto: “Hará crecer la fe en nosotros y, una vez que regresemos, hacer crecer la fe de todos los habitantes de nuestra ciudad. Lo que aprendamos en estas jornadas los vamos a volcar a nuestros hermanos cuando regresemos a Bandera.

El grupo de jóvenes de Bandera, ciudad situada al sur de Santiago del Estero, pertenecen al Movimiento Orionista que llegaron a Río de Janeiro junto con una delegación proveniente de la ciudad chaqueña de Presidencia Roque Sáenz Peña.

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) congregará a casi 2 millones de personas, de las cuales más de 40.000 serán argentinos. También habrá unos 30 obispos argentinos que estarán presentes en Río, encabezados por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo.

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