En Santiago se pidió que se aceleren los juicios a represores

Los juicios a los responsables del genocidio más sangriento, perpetrado por un gobierno militar en la historia argentina, fue la consigna fundamental con la que organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas, familiares de víctimas y ex presos políticos, marcharon ayer para conmemorar el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
Fueron cientos los santiagueños que engrosaron la movilización que recorrió las calles de la ciudad, para recordar los 34 años del golpe de estado militar y también cívico, como recalcan las organizaciones de DD.HH. La columna partió desde la plaza Libertad, y llegó a la plaza del Maestro en Belgrano y Balcarce adonde se concretó el acto central.

A medida que avanzaba la movilización hacia el lugar del acto, se repetía una y otra vez el fuerte reclamo de juicio y de castigo a "cada uno de los responsables del genocidio". "Con semejante carga de impunidad, es imposible construir una sociedad sobre bases sólidas, ésa es nuestra demanda hoy", expresó Cristina Torres, titular de la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

En tal sentido, las agrupaciones cuestionaron la libertad de la que gozan algunos militares involucrados en causas de delitos de lesa humanidad que se tramitan en el órbita de la Justicia Federal santiagueña, como también el que no se haya citado a ex funcionarios judiciales que avalaron el proceder de los grupos de tarea.

Una vez en el acto, durante los discursos se reiteraron los repudios al golpe, pero también a aquéllos que quieren continuar con la impunidad de los responsables, "hablando de una falsa reconciliación".

"Éste es un día para reflexionar sobre lo que sucedió, hacer memoria e intentar explicarnos todos por qué nos pasó lo que nos pasó, por qué fue posible un genocidio en la Argentina, es decir la exclusión de un sector social amplio que no acordaba o disentía con el pensamiento y con el obrar de la dictadura militar", expresó Cristina Torres.

La militante dijo que las consecuencias del golpe fueron nefastas para el país: disgregación y fragmentación social, la pérdida del aparato productivo, y la "inmensa" deuda externa que creó la dictadura.

Explicó que la dictadura instauró un modelo diferente de país, "un país para muy pocos y que muchos otros tuviéramos que poner el lomo y trabajar en beneficio de ese sector minoritario del país". También recalcó que por entonces, los disensos y las opiniones encontradas tanto de partidos políticos, como de sindicatos, organizaciones sociales, y ciudadanos comunes fueron silenciados y objeto de torturas, de desaparición y muertes.

Para finalizar, dijo que el de ayer fue un día de homenaje "a todos los luchadores populares que en esa batalla por evitar ese modelo dieron la vida". También para aquellos "compañeros, militantes sociales, políticos o ciudadanos que resistieron ese modelo y muchas veces desde en la clandestinidad, con pequeñas acciones hicieron que los militares que se retiraran y que dejaran el poder político" para que el país volviera a gozar de los beneficios de la democracia. l

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