Santiago Ladino se despidió por adelantado del “decano”

Santiago Ladino se despidió por adelantado del “decano”
El lateral tomó la determinación de marcharse, entre otras cosas, “por el mal manejo de algunos temas”, según dijo. Un cortocircuito con la dirigencia es lo que posibilita su despedida, aunque él reconozca que se va en paz porque lo escucharon.
Los factores pueden ser diversos, y aunque no dijo puntualmente porque, Santiago Ladino se despidió anticipadamente de Atlético. “Será mi último partido”, dijo el lateral al término de la práctica de ayer, que tuvo lugar en el complejo. “Mi lectura es un poco rara. Empecé de una manera y reconozco que en el transcurso del tiempo uno se fue diluyendo e internamente uno hace el análisis del porque, pero para no herir susceptibilidades prefiero resumir con que la actuación de uno empezó con muchísima ilusión, con muchísimas ganas y haciendo un mea culpa se fue diluyendo por varios condimentos que faltando tan poco no viene al caso marcarlos”, señaló el ex Vélez, en referencia al manejo que tiene la dirigencia para con algunos temas.

“Uno se tiene que sentir identificado en el lugar donde está. Me he sentido muy ha gusto en un principio pero hay detalles que uno como persona se siente incomodo”, señaló Ladino, que añadió: “Me da mucha pena porque no se dan cuenta de que Atlético tiene uno de los mayores componentes que se necesita para ser grande: su gente. Nunca me voy a olvidar el partido en Catamarca ante Estudiantes, como no me voy a olvidar nunca el clásico. No toman conciencia (los dirigentes) de que tienen ese componente para ser grandes, pero hay que acompañarlo de una estructura, y esa estructura tiene que ser solida para que Atlético termine de darle forma a la grandeza que tiene. Muestra muchos síntomas de grandeza, pero tiene que estar sostenida por proyectos. Entonces esa es la incomodidad que yo llevo”.

Además, el lateral hizo referencia a la cantera “decana”, y pidió que haya más justicia con ellos. “Los chicos de las inferiores tienen un futuro enorme. Ojalá algún día alguien se decida por darle lugar a todos ellos, que nacieron acá, que tienen unas condiciones bárbaras para hacer las cosas de la mejor manera. Se tienen que dar cuenta de que no se necesita andar hurgando afuera, aquí hay material”, sostuvo.

“Igualmente no me gustaría ponerme a hablar de temas tan dirigenciales, es simplemente una opinión personal. No quiero dar una opinión muy marcada de lo que siento porque, insisto, no quiero herir susceptibilidades. Además soy muy agradecido por el lugar que me dieron. Eso se lo debo a los dirigentes”, detalló.

A su vez, Ladino dejó en claro que no hubo ninguna pelea con la dirigencia. “Hablé con ellos, por eso me voy en paz y puedo hablar de esto con mucha entereza sin tirar dobles mensajes, porque los que quería que me escuchen me escucharon. Salió una buena charla, no de amigos, pero si una charla en donde vieron que una persona se preocupa por el bienestar del club, para que este club algún día sea mejor de lo que es”, indicó.

Luego, consultado sobre si tenía conocimiento de lo que era Atlético al momento de venir, Ladino dejó un párrafo sin desperdicios. “No sabía que era así. Uno al principio se entrega, porque es un profesional y porque más allá de lo que suceda, esté de acuerdo o no, yo soy un empleado y tengo que ser lo más profesional posible. Pero mi forma de ser, mi educación y mis valores, hacen que a la larga o a la corta me termine involucrando, porque el día a día con las personas para mi vale mucho. Y hay cosas a las que uno no puede darle la espalda, como cuando un chico de inferiores no tiene para viajar, no tiene para comer o no tiene para los botines. Entonces inevitablemente mi forma de ser hace que me tenga que involucrar y tenga que terminar estando disperso para tratar de colaborar con mis compañeros que hacen el mismo esfuerzo que yo, entonces como para no profundizar mucho más en esto reconozco que mi nivel se fue diluyendo pero hubieron varios componentes que hicieron que no me sienta a gusto de la manera en la que algunas cosas se manejaban, y como para redondear, me interesaba que en algún momento escuchen una opinión más, por más que después se la olviden”, cerró.

La nota dejó a todos boquiabiertos. Con la firmeza de un soldado, Ladino dejó mucha tela para cortar. También dejó su opinión y se despidió educadamente, como lo es él.

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