Cómo no emocionarse con tamaña demostración de guapeza. Cómo no sentirse orgulloso de ser santiagueño y de sentir tanto amor por el básquet. La de anoche fue una velada emocionante. Santiago se consagró campeón argentino en San Salvador de Jujuy, luego de 20 años de espera
El partido
En el primer cuarto, Santiago siempre estuvo en desventaja. Ingresó al parqué con Cajal, Aguirre, Ruiz, López e Ingratta, pero la utilización de cuatro perimetrales lo hizo vulnerable en las zonas cercanas al cesto. Y como lució endeble en defensa, Santa Fe tomó el comando en el marcador. Promediando el cuarto, un tiempo muerto de “Pancho” Fernández le permitió ganar mayor intensidad en la marca y asegurar el rebote defensivo. Así pudo imprimirle velocidad a la transición y capitalizar la decisión táctica de jugar con solo un interno. No obstante, Santa Fe ganó el parcial por 16-15.
En el segundo cuarto, Santiago jugó decididamente mejor. Dejó a su rival sin gol durante varios minutos y castigó desde el perímetro para establecer un leve margen. Los ingresos de Fernando Méndez y Fernando Small le permitieron tomar un respiro a Cajal y a López, que habían realizado un trabajo sacrificado, Martín Balteiro también vieron acción antes del final. Santiago ganó el segundo cuarto por 23-13 y se fue al vestuario con una brecha de 9 puntos (38-29). El sueño de campeón golpeaba ya muchos corazones.
Tras el descanso largo, Cajal volvió a la base y Aguirre se quedó en la banca. Y en los primeros minutos apareció la mano caliente de Enzo Ruiz y la personalidad del base armador. Sin embargo, Santa Fe no se quedaba atrás y lograba romper la defensa zonal con una buena estructura de pases. Una asistencia de Cajal para Balteiro estiró la diferencia a 14 puntos (54-40) y obligó al pedido de minuto del equipo santafesino. Sobre el final apareció Small y parecía que podía quebrar a su adversario, pero Santa Fe clavó dos triples que lo dejaron con la vida. Santiago ganó el tercer cuarto 26-19 y quedó con 16 puntos de margen (64-48) para jugar el último capítulo del partido.
Los 10 minutos finales se jugaron con una enorme carga emotiva y frente a esa situación se agigantó la figura de Martín Balteiro, uno de los menos experimentados del plantel. También fue importante Bruno Ingratta para contener a Alejandro Burgos. Pero a 5 minutos del final, Santa Fe se agrandó. Metió un par de bombas, robó algunos y se puso a 6 (73-67), a falta de 3 minutos. El cierre fue para morirse de un infarto. Un triple de Juan López nos devolvió el alma al cuerpo y con una leve ventaja a favor, Santiago lo definió desde la línea de libres. El final fue a pura emoción. Hubo lágrimas, sonrisas amplias y un fuerte sentimiento de pertenencia a la provincia que representaron.
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