Después del duro partido de este sábado, y a pesar del frío, los santafesinos volvieron a demostrar su amor por la celeste y blanco y como en el Día del Padre, esta vez salieron a la calle después del golazo de Messi y el pitazo final.
Después del duro partido de este sábado, y a pesar del frío, los santafesinos volvieron a demostrar su amor por la celeste y blanco y como en el Día del Padre, esta vez salieron a la calle después del golazo de Messi y el pitazo final.
Durante el partido, en familia y sobre el mediodía, todos el país se paralizó para ver el encuentro que a priori parecía más accesible para los de Sabella.
Sin embargo, la prolija estrategia de los iraníes y la falta de precisión de los argentinos hicieron que el trámite fuera parejo con posibilidades para cualquiera de los dos.
Pero una genialidad del mejor jugador del mundo hizo delirar a todos los hinchas y estalló la alegría en la gente que, con banderas, bocinas y gorros salieron a cantar y festejar por toda la ciudad.
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