Un productor paceño perdió 36 terneros que comieron pasto con una hierba tóxica. Dice que a los fardos se los vendió el titular de Ganadería santarrosino y que lo agredió cuando fue a reclamarle.
El clavelillo es una hierba tóxica para el ganado que provoca necrosis hepática y muerte.
Pérez Naves dice que al pasto contaminado se lo vendió Franco Settepani, director de Ganadería de Santa Rosa y que, cuando fue a reclamarle, el hombre se molestó mucho, le negó que su pasto pudiera tener clavelillo y, lo más grave, le lanzó una trompada y lo amenazó de muerte.
El productor paceño decidió entonces poner la denuncia penal en la fiscalía de Santa Rosa y, con la presencia de un escribano y análisis de laboratorio, documentó la mortandad del ganado.
"Perdí casi $ 100.000 por culpa de ese pasto pero no fui a pedirle que me los pagara sino a ver cómo podíamos arreglar el tema. Le dije que viniera él, que es ingeniero agrónomo o que mandara un veterinario de confianza para examinar el pasto y las vísceras de los animales muertos, pero no quiso saber nada, me negó todo, me agredió y me amenazó de muerte", contó Pérez Naves.
Diario Los Andes fue a la comuna de Santa Rosa para escuchar la versión del director de Ganadería pero el funcionario no quiso hacer declaraciones. A primera hora estaba en reunión de gabinete y cuando se enteró de cuál era el motivo del pedido de una entrevista, decidió abandonar la oficina del intendente sin dar nota.
El que sí habló fue Diego Maure, secretario de Gobierno: "Me estoy enterando del asunto por usted pero, por lo que entiendo, Settepani vendió pasto como un particular y no en su carácter de funcionario municipal. De todos modos y si lo que usted quiere saber es si habrá alguna medida de tipo administrativo por la supuesta agresión, tengo que decirle que primero habrá que ver qué resuelve la Justicia".
El campo en el que murieron los animales está a unos tres kilómetros al norte del pueblo de La Paz. Allí, Pérez Naves tiene repartido a su ganado en cinco corrales y las muertes ocurrieron en uno solo de ellos. De los 42 animales encerrados en ese corral murieron 36 en apenas un día, todos alimentados con el mismo pasto.
"Le compré el pasto porque en cualquier lugar está a 25 ó 30 pesos y él lo tenía a $ 15. Fue un muchacho en un camión a buscarlo y ni siquiera le dio factura por el pasto, pero yo tengo testigos de que él es quien lo vendió", comentó el dueño de los animales: "Sé que fue ese pasto porque con él se alimentó solamente a los animales de ese corral".
Luego de denunciar a Settepani por las agresiones, Pérez Naves documentó la mortandad de su ganado: "Llamé a dos colegas para que hicieran la necropsia de los animales, mandé muestras a un laboratorio de Río Cuarto (Córdoba) que confirmó la intoxicación con clavelillo; además, con escribano abrimos el resto de los fardos que me vendió Settepani para comprobar que estaba contaminado".
Luego de eso, el productor pidió prestada una pala mecánica y enterró al ganado muerto. "Yo no digo que me haya vendido ese pasto de mala fe, pero está claro que no quiere dialogar y reaccionó de forma violenta. Encima, ocupa un cargo público. Ya le puse una denuncia penal por agresiones y también le voy a hacer un juicio civil por la pérdida del ganado".
"Traté de hablar y de llegar a un arreglo, pero me trató mal y me amenazó. No salí a contar antes este problema porque aunque yo estaba seguro de que había sido por clavelillo, quería tener toda la documentación necesaria que me respaldara"
Comentá la nota