Mientras el predio continúa operando en condiciones críticas, crece la presión social por una solución de fondo. Los vecinos advierten que la ciudad genera más de 140 toneladas diarias de residuos sin un tratamiento adecuado, lo que agrava la contaminación en la zona. Además, recuerdan que entre 2013 y 2015 la Municipalidad recibió más de $60 millones del programa GIRSU (equivalentes a unos $43 mil millones a valores actuales), pero las obras prometidas nunca se completaron.