Un voraz incendio destruyó en una hora todas las instalaciones del lado chileno y obligó a suspender las operaciones. En plena temporada de verano, se interrumpe un cruce clave para turismo internacional.
Las llamas se iniciaron a pocos minutos de la llegada del 2013, en el sector de servicios de las instalaciones, y se propagaron al techo de madera. Pese a los esfuerzos del personal de guardia y de una dotación de bomberos que llegó de la zona urbana más cercana, el edificio de unos 500 metros cuadrados quedó completamente destruido en menos de una hora.
Según informó a La Mañana un oficial de Aduana chileno que prefirió el anonimato, se sospecha que el incendio podría haberse generado por un cortocircuito. “Se están haciendo los peritajes, pero se sospecha que esa puede ser la causa”, sostuvo.
El oficial, que se encontraba en el lugar cuando se desataron las llamas, señaló que el incendio fue “muy grande y rápido” y que cuando arribaron los bomberos sólo hubo tareas para contener, ya que estaba casi todo destruido. Señaló que entre las pérdidas, que el gobierno chileno cifró en alrededor de 15 millones de pesos argentinos, se encuentran todos los sistemas que se utilizan para el control migratorio y de aduanas.
Cierre
Como medida de contingencia, el gobierno chileno ordenó el cierre inmediato de las instalaciones. Si bien hasta ayer no había voz oficial sobre cuánto va a durar la medida, el intendente de la región chilena de Los Lagos, Jaime Brahm, dijo al diario El Mercurio que la veda al tránsito durará entre 10 y 15 días.
El mandatario estimó que se espera abrir dentro de unos 15 días un puesto provisional para uso de camiones, extendiéndolo en una segunda etapa a colectivos internacionales para, finalmente, reabrirlo a vehículos particulares.
Turismo
La mayor preocupación del gobierno chileno por estas horas es el impacto sobre el intercambio comercial, algo previsible si se considera que el Cardenal Samoré es el segundo paso con mayor tránsito del país después del Cristo Redentor. Se trata de un tema no exento de polémica por el impacto que el transporte pesado tiene sobre la localidad de Villa La Angostura, la más cercana a la frontera.
Sin embargo, tanto desde Chile como de Argentina, también preocupa la afluencia de turistas. Es que, en plena temporada, son muchos los turistas chilenos que llegan a la zona cordillerana, sobre todo a Bariloche, a través del Cardenal Samoré. Lo mismo ocurre en sentido inverso, lo que ya alertó a funcionarios trasandinos.
En todo 2011, último año relevado, se hicieron más de 615 mil trámites migratorios en ese cruce.
Otros pasos
El cierre del Samoré tomó por sorpresa ayer a algunos turistas argentinos, que tuvieron que dar la vuelta y tomar otro paso para cruzar a Chile. Desde el vecino país, aconsejaron utilizar los cruces Mamuil Malal, en el caso de autos, y Pino Hachado, en el caso de camiones.
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