Tiene 9 años y atravesó las llamas que consumían su casa para rescatar de una pieza al bebé. Ninguno salió lastimado. Perdieron todo.
Todo ocurrió ayer al mediodía en la casa que habitan Andrea, su esposo Fabián Adaro y sus hijos, de entre 17 y 8 meses, en calle Periodistas Argentinos 5.500 Oeste, Rivadavia. A esa hora, Fabián estaba trabajando, Andrea hacía la comida, 6 de sus hijos jugaban en el fondo y Cristoph, descansaba en su cuna.
‘Estaba en la cocina y Abigail (7) vino corriendo a decirme que salía humo por la ventana de una de las piezas. Fui a ver y me encontré con el fuego de frente. Los bomberos me dijeron después que parece que un cable de la luz del vecino se cortó y tocó la ventana, provocando el incendio’, comentó la damnificada.
En ese momento, la mujer fue al fondo y sacó a sus hijos a la calle. Unos vecinos se acercaron a ayudarle y fue ahí cuando se dieron cuenta que faltaba sacar al bebé. ’Ni los vecinos ni yo podíamos entrar a la pieza del bebé. El fuego avanzaba y no se podía respirar, el olor era horrible y el calor tampoco nos dejaba opción a nada’, dijo Andrea.
Y fue ahí que apareció Aaron. ‘Nadie le dijo nada a mi hijo y él solo se metió entre nosotros y rescató a Cristoph. Estoy agradecida a Dios de que lo haya iluminado de esa manera y que los protegiera a ambos’, agradeció la mujer.
Para ese entonces el fuego había destruido 2 aires acondicionados, 2 calefactores, 7 camas, una cuna, 4 placares, 3 computadoras, 7 sillas, una mesa, un TV LCD de 32’ y otro más chico, 2 DVD, dinero, la ropa de toda la familia y dañó casi toda la casa. ‘Quedamos con lo puesto y agradezco a los vecinos por su esfuerzo’, dijo la damnificada.
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