El seminario sobre reforma a los códigos de Planeamiento Urbano Ambiental y de Edificación que comenzó ayer en el Concejo Deliberante implicó la discusión abierta y frontal, aunque naturalmente limitada por el tiempo, entre quienes legislan sobre las normas que rigen para la ocupación del espacio, los funcionarios que las aplican y los profesionales que trabajan en el rubro de la construcción, principalmente arquitectos.
La discusión acerca pública de qué hacer con el centro de la ciudad, que está protegido por una ley, de la que se desprenden decretos reglamentarios y sobre aspectos de los Códigos Planeamiento Urbano Ambiental y de Edificación, que si bien son nuevos pero requieren una adecuación a la demanda de constructores e inversores, difiere palmariamente de un período nefasto que se caracterizó por las comisiones especiales para otorgar excepciones a los códigos, construir sin pre factibilidad de servicios y prohijar, desde un modelo que " detesta el adobe" la eliminación de un importante número de viviendas que, al momento que la Municipalidad autorizó su demolición, ya estaban en el área protegida por un decreto del Poder Ejecutivo Provincial y formaban parte del inventario de bienes protegidos, anexo al Código de Planeamiento Urbano Ambiental.
El icono de las excepciones otorgadas en ese período, en este caso por el Concejo Deliberante, al amparo de una política que facilitó construir a cualquier precio, es el fallo de la Corte de Justicia de la Provincia, que declaró nula la ordenanza de excepción otorgada a la empresa Efevede para que en un lugar determinado, en un espacio concreto, se vulneren los índices urbanísticos para hacer un edificio a la medida de ese inversor.
Ayer la discusión fue abierta sobre lo que se debe proteger en el Área Centro, sobre las zonas de la ciudad que deben desarrollarse aún en el marco de esa protección, sobre los aspectos puntuales de los códigos que aún nuevos deben actualizarse, porque se advirtió por ejemplo que impiden la construcción de viviendas tipo dúplex.
El seminario resultó un espacio positivo y saludable para hacia dónde va la planificación de la ciudad.
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