Con motivo de la tradicional celebración de fin de año, el vicegobernador Floro Bogado les deseó a todos los formoseños “un año lleno de gracia, de buenos anuncios, de nuevos vientos de renovación espiritual.
Como lo afirmara el papa Francisco, cuando fuera cardenal, que este año nos encuentre con actitudes más fraternas, lleno de desafíos que nos impulsen a crecer en comunidad, en concordia, respetando al que piensa diferente; en el que sintonicemos más con el Reino de Dios, que con el reino vertiginoso de la tecnología y de la economía deshumanizante que nos devora, día a día el corazón, haciendo que desviemos la mirada de las necesidades de nuestros semejantes, provenientes “de la codicia y la imprevisión humana” -como nos decía Perón; desatando consecuencias trágicas para la humanidad, como miserias y sufrimientos, guerras, catástrofes naturales y situaciones de opresión, que vulneran los derechos y necesidades más elementales y alimentan los remolinos de la discordia”.
Por ende –recalcó- “la necesidad de que todos los que habitamos en este bendito suelo formoseño, asumamos el compromiso con optimismo y con humildad pero con firmeza de acompañar al crecimiento económico con desarrollo social, con más generosidad, para que todos gocemos de los mismos bienes y derechos, con más progreso humanizante, en el sentido de comprometernos con nuestro futuro.
“Sabiendo que éste se cifra en el desarrollo y en la aplicación del conocimiento en la ciencia y en la técnica, pero cimentados en la afirmación del hombre integral de inspiración humanista y cristiana; y sobre todo, más hermanados, para construir la nueva civilización ecuménica del Amor, entonces, una Patria Grande de Hermanos será posible, promoviendo el cambio que cada uno quiere ver en el mundo desde sí mismo.
Tras reiterar su deseo de “¡que todos los formoseños tengan un próspero y bendecido 2015! pidió que Dios gobierne nuestros corazones y nos guíe con sabia dirección para hacer realidad cada uno de nuestros sueños”, expresó Floro Bogado.


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