Jaque mandó a Alejandro Cazabán a una mediación que convocó monseñor Arancibia el viernes. “ Cristina manda poca plata y la oposición no aprobó el endeudamiento” fueron las excusas oficiales.
En el marco de la mediación episcopal el viernes se dio el segundo encuentro entre la administración provincial y los gremios representados por Isabel Del Pópolo (AMPROS) y Raquel Blas (ATE). Cazabán les dijo que no hay plata para hacer ningún tipo de ofrecimiento y adjudicó el apriete económico a dos factores: la desventajosa posición de Mendoza en la distribución de la coparticipación y la negativa de la Legislatura a aprobar un endeudamiento al gobernador.
Ergo, el secretario general de la Gobernación culpó al gobierno de Cristina Fernández y a la oposición local por los orígenes del conflicto en el sector salud. Los gremios aseguraron que una propuesta del Gobierno detendría el extenso plan de lucha al menos durante el tiempo que demande la negociación. Pero no están de acuerdo en dejar la protesta sin un compromiso formal de la gestión Jaque respecto a mejorar las condiciones laborales y salariales de los profesionales y no profesionales de la salud.
A la mediación convocada por Arancibia además de un representante del Arzobispado acudió un miembro de la Pastoral Social de la Iglesia, línea de la institución que está muy cerca de los pacientes del sistema público de salud.
La incursión directa de Cazabán en el conflicto de salud es una clara señal de la complejidad que tiene la situación para el Gobierno. El ministro Behler fue incapaz de llevar adelante las negociaciones desde que despuntó la pelea con AMPROS, la entidad gremial de los profesionales de la salud, que fue la iniciadora del plan de lucha.
Al principio Jaque dejó la relación con los gremios en mano de su ministro de Gobierno, Mario Adaro. Pero la negativa a ceder algo para descomprimir el conflicto le fue cerrando al jefe de la cartera política las chances de manejar la situación sin las consecuencias que las medidas de fuerza implican en la prestación del servicio.
Lo que viene: atención mínima
Los hospitales y centros de salud de la provincia tendrán atención mínima hasta el jueves y ese día la actividad no será la normal porque habrá asambleas conjuntas de AMPROS y ATE en cada lugar de trabajo para decidir cómo continúa el plan de lucha.
No hubo arreglo ni hay negociación en marcha que pueda destrabar el conflicto en el área salud para evitar el paro de 48 horas sin asistencia a los centros asistenciales de los médicos y los no profesionales convocado para el lunes y martes.
El miércoles es feriado por la celebración del Día de la Virgen. El jueves se harán las asambleas particulares y para el viernes a las 12 está convocada una gran asamblea interhospitalaria para que los delegados de AMPROS y ATE expongan los mandatos de sus compañeros.
El conflicto entre la administración Jaque y los gremios estatales de la salud no tiene visos de solución. No hay negociación en marcha y las partes pelean cada vez que hablan, sin posturas concretas en discusión.
Hasta ahora el Ejecutivo se negó sistemáticamente a hacer una oferta de mejora salarial, sin la cual los gremios no están dispuestos a dejar la lucha.
Sin oferta, sigue la pelea
Los gremios en guerra con el Ejecutivo esperan alguna propuesta oficial para dar por iniciada en la práctica una negociación. Con eso nada más se podrían frenar los paros y el estado de asamblea que jaquea la atención pública de la salud desde hace más de dos meses. “Si hubiese una propuesta, aunque fuera insuficiente, habría algo sobre lo que discutir”, reclamó Raquel Blas, de ATE.
Servicios esenciales
La resolución de la Comisión Nacional de Servicios Esenciales, conformada en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación, no fue suficiente para frenar la protesta, a pesar de que al ser emitida el Gobierno la festejó como un triunfo decisivo contra los gremios en guerra. Al contrario, la asamblea interhospitalaria tuvo en cuenta no hacer más de dos días de paro por semana.
Crisis política en Salud
La situación política en la interna de la cartera de Salud es crítica, aunque el Gobierno trate de disimularlo. El viernes se sucedieron las operaciones para frenar la renuncia de Luis Jofré en la dirección del hospital Paroissien, mientras cada detalle del problema salía en los medios. En las sombras, son varios los directores de hospitales que están al borde de irse, confió una fuente oficial.
El descuento desalentador
En el Gobierno confían que el paro de 48 horas sin asistencia a los lugares de trabajo convocado para mañana y el martes tendrá menos repercusión que los anteriores. Esto porque esperan que el descuento de los días de protesta que se concretó la semana pasada sirva de presión para que muchos médicos y no profesionales revean su adhesión a la medida.

Comentá la nota