De 1.500 intervenciones diarias del 911, el 90 por ciento se relaciona con problemas de índole social, adicciones y conflictos vecinales.
Los salteños, cada vez más violentos. En una sociedad con poca tolerancia a la diferencia, donde establecer normas de convivencia resulta cada vez más difícil, los niveles de agresiones aumentaron notablemente según manifestaron el ministro de Seguridad, Alejandro Cornejo D''Andrea y referentes del hospital San Bernardo.
Desde el nosocomio local informaron que, en lo que va del año, en la guardia predominan los ingresos de pacientes lesionados como producto de agresiones, no tanto así por accidentes de tránsito.
"La mayor cantidad de ingresos se produce durante el fin de semana, entre las 5 y 7, por peleas de patotas, enfrentamientos a la salida de boliches y discusiones en el seno familiar", explicó Natalia Padilla, encargada de prensa.
Desde el hospital local y el Ministerio de Seguridad coinciden en que las lesiones más comunes son las provocadas con armas blancas, generalmente cuchillos domésticos (tipo sierrita).
También señalan que, en muchos casos, los protagonistas estaban alcoholizados.
La violencia doméstica en el seno intrafamiliar también aumentó notablemente según lo aprecian desde el hospital. "Los ingresos más comunes son producto de peleas entre hermanos y cuñados, no tanto por relaciones conyugales", informó la vocera a El Tribuno.
En un estudio comparativo realizado durante los festejos de fin de año, desde el San Bernardo lograron detectar que en la madrugada del 1 de enero del 2014 ingresaron ocho personas heridas a raíz de peleas familiares, mientras que la madrugada del 1 de enero del 2015 solicitaron asistencia 22 personas.
La crisis social se observa en todos los ámbitos, sobre todo en la familia. La falta de contención, valores, amor y respeto desencadenan en que adolescentes y jóvenes salgan a las calles a buscar lo que les falta en casa.
Sin normas ni reglas y con todas las libertades, se exponen a los más grandes peligros y es así como muchos se encuentran con el alcohol y la droga. Buscando identidad y contención forman grupos con nombres propios y muchos terminan delinquiendo y enfrentándose con sus pares con el fin de buscar el dominio de alguna plaza o esquina.
Las disputas entre vecinos por problemas relacionados pura y exclusivamente con la convivencia aumentan día a día.
Discusiones por las medianeras, ruidos molestos, suciedad en las veredas o diferencia de opiniones son los más comunes y derivan en denuncias por contravenciones que, muchas veces, llevan a las personas al límite de su tolerancia y a terminar cometiendo delitos irreparables. Los damnificados generalmente reclaman que la Justicia no interviene o, simplemente, no les da prioridad a esas denuncias, ocasionando que las rivalidades vayan en aumento.
El Ministro de Seguridad, Alejandro Cornejo D''Andrea, explicó a este medio que, de las 1.500 intervenciones que realiza el 911 en la capital salteña a diario, el 90 por ciento se relaciona con problemas de índole social, sobre todo violencia, adicciones y conflictos vecinales.
El funcionario consideró que la situación no se va a resolver solo con la intervención de la Policía en los momentos de mayor tensión, despejando y evitando enfrentamientos. "Debemos realizar un trabajo interdisciplinario y todas las áreas de gobierno tienen que asumir sus responsabilidades", dijo.
La Policía Comunitaria hoy trabaja con casos aislados buscando un plan de abordaje masivo que se pueda implementar en toda la provincia.

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