Este recital, que comienza a posicionarse en la región, largó con intensidad por la categoría de sus figuras. La organización no tuvo fisuras y abundó en el buen sonido, lo que presagia un nuevo evento para 2014.
El público, que incluyó familias completas, se recicló desde la media tarde, cuando arrancaron las bandas locales Ey Paisano y Cachetada de Loco, que se llevaron gritos y aplausos y que, para muchos que no los conocían, fue una sorpresa por su calidad interpretativa. El primero con fusión de sones andinos y el segundo que, desde el rock, mezcla el reggae, ska-punk, salsa, cumbia y más. Qué decir de Mi Karma González, que cumplió con lo prometido: a puro ska-reggae hizo saltar a todos, jóvenes y no tan jóvenes que ya se ubicaban para escuchar a Los Huayra.
Mientras tanto, la gran mayoría aprovechó para meterse en la carpa de la fotografía, donde con súper pelucas afro y las viejas radiocaseteras (boombox) lograron imágenes al mejor estilo años "70. Otros dejaron mensajes a modo de graffitis y el resto, en grupos de amigos, solo se dedicó a divertirse bailando y coreando las canciones.
La tarde y la noche tuvieron el clima perfecto, no solo por la exquisita temperatura, sino porque no ocurrieron desmanes. Solo algunas mujeres con alguna baja de presión que fueron atendidas inmediatamente por el grupo de rescatistas. Es que quienes estaban en primera fila, pegados al vallado que separaba por escasos metros del escenario, sintieron el sofocón propio de la presión de tanta gente que intenta acercarse al máximo.
Y así llegaron Los Huayra, con los temas que todos coreaban y aplaudieron sin pausa. Mientras cerraban su actuación con un carnavalito, los folcloristas pidieron apoyo para Elena Cataldi, directora de la Fundación Equinoterapia del Azul y candidata a Abanderada de Argentina Solidaria, que fue acompañado por imágenes proyectadas en dos enormes pantallas en el escenario.
El muy conocido grupo de rock salteño Perro Ciego hizo lo suyo, con la calidad que lo caracteriza, con temas que calentaron a fondo al público para recibir a la Bersuit, que pasadas las 22.30 ganó el escenario con toda la energía. Sus temas del último disco “La revuelta” no se hicieron esperar y hasta hubo un homenaje musical al Flaco Spinetta.
El delirio total llegó con Divididos, banda que lidera Ricardo Mollo y que, muy a su estilo, limitó el acceso a la prensa. Pasaron casi dos años desde su última actuación en Salta y ayer se ratificó una vez más por qué le dicen “La aplanadora del rock”. Al cierre de esta edición el trío seguía su repertorio, pero sin dudas el día fue completo tanto para los rockeros como para los seguidores del folclore.
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