En ambas provincias descartan una crisis como vive Buenos Aires. Sí sucede que cuando llueve hay cortes breves. El norte salteño y la ciudad de San Salvador son las zonas más vulnerables del sistema interconectado.
Aunque directivos de ambas empresas se muestran confiados en la situación de la red que operan, en ambas provincias los usuarios aseguran que cada vez que llueve hay zonas que sufren cortes de luz aunque relativamente breves.
Lo que no está descartado es que una situación extrema -como una gran tormenta o una inundación- provoquen interrupciones que puedan durar muchas horas e incluso más de un día.
Provincia exportadora
Hugo González, gerente de Relaciones Institucionales de Edesa, remarcó que en Salta no existe un riesgo de falta de energía, ya que “la provincia es superavitaria al contar con las centrales de Gemes, Termoandes, Cabra Corral y otras que existen en el norte”.
Al producir más energía de la que se consume, “si cortáramos la conexión con Buenos Aires o el sur del país (esto es, con el sistema interconectado nacional), Salta por lo menos se autoabastecería”, insistió.
En cuanto al estado en el que se encuentran las redes de distribución que llegan hasta los domicilios, González explicó que se hicieron obras de mantenimiento para soportar el crecimiento de la demanda durante el verano, en especial los días de extremo calor.
Se trató de inversiones que se aplicaron, en general, a la rotación y cambio de transformadores.
“Las obras ya se terminaron pero esto no es una ciencia exacta; lo que hacemos es prever con mediciones que se hacen en las instalaciones, más la historia de cada ciudad, para ver dónde va a crecer la demanda y se trabaja en ese lugar”, añadió.
Puso como ejemplo lo sucedido en el invierno pasado. Con la urbanización de la zona norte de la capital salteña (a un costado de la Ciudad Judicial), durante los días de mayor frío el consumo eléctrico creció y la red no dio abasto. Allí Edesa midió un crecimiento de la demanda del 35%, “lo que hizo que se despegara totalmente de las previsiones y de alguna manera atendimos a los usuarios en ese momento; ahora estamos trabajando para hacer una ampliación para el próximo invierno”.
Respecto de las zonas más vulnerables, mencionó los departamentos norteños de Orán, Tartagal y Rivadavia, ya que esa zona está enganchada al sistema interconectado nacional por un solo cable. Si esta red tuviera problemas, González indicó que existen instaladas en distintas localidades cuatro generadoras (dos de Enarsa, que están en Orán y en Tartagal, una en Piquirenda y la del ingenio El Tabacal), que pueden abastecer a las diferentes localidades con un servicio de emergencia.
En Salta, el crecimiento de la demanda en el último año fue de entre 5 y 6 por ciento.
“No podemos asegurar que no vaya a haber ningún corte en ningún momento, pero sí están preparadas las redes para soportar el aumento estacional de la demanda”, sostuvo González.
Sin inconvenientes
En Jujuy, según la empresa distribuidora Ejesa, la situación es similar.
“Hoy por hoy no tenemos ningún inconveniente en la prestación del servicio y tenemos todo el sistema primario funcionando”, remarcó el gerente de Ejesa, Ricardo Averzano.
El directivo advirtió que el punto más vulnerable del servicio es el centro de la ciudad de San Salvador de Jujuy. Allí, hace cinco años que está parada la instalación de una estación transformadora que fue cuestionada por vecinos por temor a las radiaciones electromagnéticas.
“Se trata de una inversión que oscila entre los 15 y 20 millones de pesos; ya tenemos todo el equipamiento comprado y estamos a la espera de que el Gobierno provincial decida dónde se hará a través de una consulta pública”, afirmó.
El gerente de Ejesa admitió que, sin esta obra, el riesgo es que “pase lo mismo que en Buenos Aires”, es decir, cortes de luz prolongados.
En Jujuy, la demanda de energía creció este año un 10 por ciento respecto de 2012.
En localidades del interior jujeño negó que haya inconvenientes y destacó el Plan Estratégico Provincial para el Desarrollo Eléctrico -aprobado por decreto-, que prevé la incorporación de 34 localidades al sistema interconectado nacional, pueblos y parajes que hoy están abastecidas por grupos electrógenos y energía solar. Entre ellas mencionó El Angosto, Ciénaga, Valle de San Francisco, Valle Grande y Colanzulí.
Los datos
304 mil son los usuarios de energía en Salta. De ese total, unos 160.000 residen en la Capital. Edesa indicó que se hicieron obras de mantenimiento en la red para soportar la mayor demanda del verano. La zona más vulnerable es el norte -Orán, San Martín y Rivadavia-, pero hay generadores alternativos.
170 mil son los usuarios de energía en Jujuy. En la ciudad de San Salvador de Jujuy, hay 85.000 usuarios (el 50% del sistema). Allí el sector más vulnerable es el que debería alimentarse con una estación transformadora cuya instalación está demorada hace cinco años, porque los vecinos cuestionan su impacto.
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