En Salta la gente está a favor de que los chicos pasen más horas en las escuelas

En Salta la gente está a favor de que los chicos pasen más horas en las escuelas
De todas formas, se planteó la falta de infraestructura y las falencias del propio sistema educativo. Para 2016, con respecto a 2011, se espera duplicar la cantidad de establecimientos con esta modalidad.

Tres horas más de clases que lo habitual significan para Carla asegurarse la comida diaria y poder jugar al vóley que tanto le gusta, y también aprender lo básico de otros deportes. Antes de la media tarde, también se da tiempo para repreguntar lo que no entendió de Matemáticas por la mañana. Carla tiene 12 años y vive en el asentamiento La Paz, en la zona sudeste de la ciudad de Salta.

De acuerdo a una consulta realizada por El Tribuno en su página web, la gran mayoría de los lectores ve “positivo” que los chicos pasen más horas en la escuela, aunque muchos creen que en Salta los niños y niñas no están preparados para ello.

Los comentarios sobre la extensión de horas en la escuela son diversos. Unos piensan que serviría para bajar los índices de repitencia, y otros, por el contrario, remarcan que cantidad no es sinónimo de calidad.

Una lectora reflexionó: “La jornada extendida o completa es un complemento de lo que se enseña durante la mañana, con este tipo de educación se deberían disminuir los casos de repitencia y haber una mejor calidad educativa”.

En contrapartida, otra persona opinó que “no mejorará en nada la calidad educativa si no se empieza a mejorar la calidad de la formación docente. Es un desastre. Se reciben sin saber escribir, con falencias de ortografía, de operatoria y como si esto fuera poco, faltan continuamente”.

Otro de los comentarios agregó: “Es importante en la medida que esté acompañada con acciones pedagógicas relevantes porque cantidad de horas en clase no significa calidad”.

En la consulta de El Tribuno también quedó en evidencia el malestar de la gente por el mal estado de los edificios escolares y del sistema educativo. “Si a duras penas cumplen con las 4 horas, en qué cabeza les cabe que cumplan 7. Por favor. Y menos a los niños en vulnerabilidad social”, escribió una lectora.

Sobre la conveniencia de enviar o no a los chicos a escuelas de jornada extendida también generó polémica. “No estoy de acuerdo. Pienso que la escuela debe ser un complemento de la educación familiar, no un sustituto de esta. Creo que mucho mejor para los niños es mejorar la calidad educativa, tener mejores condiciones edilicias, más recursos pedagógicos y aulas con menos alumnos”, dice uno de los tantos comentarios.

Mirada desde la escuela

La escuela Bicentenario de la Batalla de Salta tiene jornada extendida y su vicedirectora, Andrea Gómez, explicó que la jornada extendida “es un espacio de contención y acompañamiento al estudio porque los chicos tienen la posibilidad de reforzar contenidos que vieron en clase”.

Gómez destacó que la experiencia es “positiva” porque “los chicos aprenden a estar más tiempo en la escuela y adquieren hábitos de estudio, que es algo que hoy lamentablemente falta”.

Nuevos plazos

La ley nacional de educación de 2006 estableció que las escuelas públicas primarias deben ser de jornada extendida. Un año antes, la ley de financiamiento educativo había fijado una meta: incluir hasta fines de 2010 al 30% de los alumnos primarios en la modalidad de jornada extendida, especialmente a los que se encuentran en situación de vulnerabilidad social.

Sin embargo, el plazo venció y la meta no se alcanzó. De acuerdo a un informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA), en Salta en 2011, solo un 6,6% de los alumnos tenía más horas en la escuela. Esto es menos del 8% de la media nacional.

En otros países

En Chile, la jornada escolar extendida se instrumentó en 1997, poco más de una década después, prácticamente todas las escuelas estaban incorporadas a la modalidad. En el otro extremo, países europeos y desarrollados de Asia tienen de 6 a 7 horas diarias en promedio de clases; inclusive, en la educación básica superior llegan a garantizar hasta 9 horas la jornada.

Salta la ley empezó a aplicarse tarde

La directora general de Educación Primaria e Inicial, Estrella Villarreal, confirmó que hasta 2015 habrá 50 escuelas con jornada extendida en el marco del convenio bilateral 2012/2016 denominado Escuelas con Jornada Extendida (EJE).

“Este año fueron 20, en 2014 serán 15 más y en 2015 otras 15”, indicó la funcionaria provincial. Aclaró que además se sigue trabajando con las escuelas de jornada completa.

Con respecto a los plazos vencidos establecidos por ley, Villarreal señaló que en Salta se comenzó más tarde con la aplicación de la norma nacional. “No podemos avanzar lo mismo que las otras provincias porque empezamos dos o tres años después”, dijo.

De 8 a 15.20 es el horario en una escuela de jornada extendida. Por la mañana, los chicos tienen clases normalmente; al mediodía, almuerzan; y por la tarde se completa con talleres de expresión artística y deportes.

Estos talleres no son evaluados como un área más sino que se complementan con los contenidos teóricos de la mañana. El itinerario depende de la realidad y necesidad de cada institución educativa.

En el interior provincial reclaman más y mejores edificios escolares

POR EL EQUIPO DE CORRESPONSALES, EL TRIBUNO

En la localidad de Güemes , casi la totalidad de los lugareños no sabe de qué se trata la jornada extendida en la escuela. En el pueblo no hay ninguna todavía, en la zona rural unas cuantas pero de jornada completa.

No obstante, al ser consultados por este diario, una gran mayoría opinó que “sería positivo que los chicos tuvieran más horas de clases”, aunque al mismo tiempo acotaron cosas como: “Si es que en serio van a estudiar más” o “si no van a perder el tiempo como pasa ahora en la escuela secundaria” o “si van a estar bien cuidados”, entre otros comentarios.

En las entrevistas se observó que hubo más adhesiones con la modalidad en los sectores con menos recursos económicos, admitiendo que la alimentación y la contención para ellos son tan importantes como el estudio. En cambio, otras familias no coincidieron con que haya más horas de clase por el desarraigo familiar.

Por su parte, los docentes coinciden en que se trata es una propuesta “inviable”, por la falta de infraestructura e inversión. “Se debería construir una escuela por cada una de las existentes”, dijeron. Lo que significa gran inversión en alimentos, docentes, mobiliario y elementos de estudios.

En la ciudad de Orán y en las localidades de Pichanal e Hipólito Yrigoyen, la comunidad en general cree que ante tanta inseguridad, el barrio y la familia, son instituciones “insuficientes” para la contención de los niños durante el día. En Orán, ninguna escuela pública ni privada tiene jornada extendida.

Para Rafael, un vecino del centro oranense, “la jornada común quedó chica para los nuevos enfoques pedagógicos que proponen a los docentes como dar más contenidos curriculares, un segundo idioma, tecnología, actividades culturales y sociales”.

En Cafayate, el común denominador de las consultas fue el reclamo por la falta de nuevos edificios escolares y el mal estado de los que ya están para recién poder hablar de más horas de clases. Es que cada establecimiento tiene tres turnos, en casi todos los casos, y contiene a varios niveles educativos.

Por ejemplo, por la mañana en la escuela Zuviría asisten más de 1.500 alumnos del nivel inicial y primario, en el turno vespertino funciona un BSPA y, por la noche, la escuela nocturna Mariano Moreno. En la exNormal, la situación es similar. No se dan abasto con aulas disponibles. La directora de dicha institución escolar, piensa que a pesar de que “el plan quinquenal de la Nación establece que hasta 2015/2016 deben haber más escuelas con jornada extendida, primero deben abrir más escuelas y mejorar la infraestructura de las existentes”.

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