Por orden del virrey, el gobernador del Tucumán, Hernando de Lerma, fundó la ciudad para unir el Río de la Plata con el Perú.
(*) Por Luisa Miller Astrada
El emplazamiento de ciudades en el ámbito geográfico que hoy es la República Argentina, obedeció a la consideración de diversos factores expresamente consignados en la legislación que produjo la Corona de Castilla.
Centrando nuestro interés en lo referente al emplazamiento de la ciudad de Salta, tomamos como fuente informativa las “Ordenanzas de descubrimiento, nueva población y pacificación de las Indias”, promulgadas por el rey Felipe II el 13 de julio de 1573 en Segovia, cuyo original se conserva en el Archivo General de Indias de Sevilla.
Las Ordenanzas formaban parte del proyecto de Código de Juan de Ovando, eminente jurista que presidía el Real y Supremo Consejo de Indias.
El Cuerpo Legal se corresponde con la evolución planteada por los tiempos. A la etapa de descubrimiento sucedieron las de conquista y ocupación durante los reinados de los Reyes Católicos y de Carlos I. Con Felipe II, en la segunda mitad del siglo XVI, se prioriza la acción pobladora y de organización política. Han pasado las viejas polémicas sobre la licitud de la conquista entre Palacios Rubio, Vitoria, Las Casas y Ginés de Sepúlveda.
Una solución doctrinal y práctica lleva a la ordenanza de 1573, equilibrada y prudente. Aparece en ella la palabra “pacificación”, acción reservada fundamentalmente a los religiosos. Fue remitida en las flota de tierra firme a Don Francisco de Toledo, designado Virrey del Perú para su aplicación inmediata.
En sus 148 capítulos se ordena detalladamente todos los asuntos relacionados con los futuros descubrimientos y la formación de nuevos núcleos de gobierno y población, sitio para fundar, traza de ciudades, plazas y calles, distribución de solares a los vecinos, defensa e higiene. Sus disposiciones son modelo de previsión y acierto con criterio urbanístico moderno para la época.
Salta es, en opinión de Roberto Leviller, la fundación que mejor observa las prescripciones de la Ordenanza y, por ende, el pensamiento de su ejecutor, el Virrey Toledo.
Este probo funcionario que gobernó el Virreinato del Perú entre 1569 y 1581, quien con la firme decisión de concretar el proyecto ya previsto por el Oidor de la Real Audiencia de Charcas Matienzo y por el gobernador del Tucumán, Don Francisco de Aguirre, del Pacificador La Gasca y de Valdivia, vio la necesidad de poblar el Tucumán.
Su importancia estratégica lo convertía en el nexo entre las ciudades ya fundadas en el Perú, en Chile y las solitarias de Asunción, Santiago del Estero y San Miguel, formando una línea de fortificaciones y fundamentalmente, permitiendo la comunicación para abrir puertas a la tierra por el Río de la Plata, hasta entonces despoblado.
La idea de fundar en el Tucumán fue intentada por Núñez del Prado con sus fundaciones de El Barco; por Pérez de Zorita que funda Londres, Córdoba del Calchaqui y Cañete, y las dos únicas que subsisten, fundadas por Francisco de Aguirre, Santiago del Estero y San Miguel.
La llegada de Francisco de Toledo con la designación de Virrey del Perú y, provisto por la Ordenanza de 1573, dieron nuevo impulso al nuevo gobernador del Tucumán, Gerónimo Luis de Cabrera, con expresa recomendación de fundar en el Tucumán, pero termina fundando Córdoba de la Nueva Andalucía en 1573. El nuevo gobernador Gonzalo de Abreu, funda San Clemente de la Nueva Sevilla en 1574 sobre las ruinas de Barco II y Córdoba del Calchaqui, en la boca de la quebrada de Escoipe. Ninguna subsistió.
El nuevo gobernador del Tucumán, el licenciado Hernando de Lerma, recibió entonces de Toledo la orden expresa de fundar en el valle de Salta.
La Probanza de méritos de los conquistadores del Tucumán y las cartas de Lerma al Rey publicadas en la “Nueva Crónica” por Roberto Leviller, informan sobre la jornada de Salta, iniciada en Santiago del Estero en marzo de 1582. Lo hace con alrededor de 100 hombres, caballos de guerra y de carga, bueyes, ovejas y provisiones.
Siguiendo las prescripciones de la Ordenanza acerca de las condiciones del lugar, existencia de ríos, buen clima y bosques, el 16 de abril de 1582, llegaron al valle donde se funda y emplaza la ciudad con el nombre de Ciudad de Lerma en el valle de Salta. En 1588 se llamó San Felipe de Salta y finalmente Salta.
El emplazamiento de la ciudad obedeció a un proyecto geoestratégico que pudo concretarse por la tenaz voluntad del Virrey Toledo y su vocación de servicio a la causa.
Acto, desfile y festival para celebrar el cumpleaños
Hoy toda Salta está de fiesta. Por los 431 años de la fundación de la ciudad que se cumplen hoy habrá un chocolate protocolar, un acto frente al monumento al fundador, Hernando de Lerma, y un festival folclórico en la plaza España.
Las actividades comenzarán a la 9 con un chocolate en la explanada del Cabildo Histórico y el izamiento de las banderas argentina y de Salta en la plaza 9 de Julio.
Luego, las autoridades encabezadas por el intendente Miguel Isa irán al palco ubicado frente a la Legislatura, donde será el acto central que incluye una invocación religiosa del arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, palabras de Isa y un desfile. A las 20 se inaugurará un mural por los 431 años de Salta, en Arenales y Sarmiento. Y a partir de las 20, en el anfiteatro Eduardo Falú -de la plaza España- se hará el festival “La ciudad festeja con sus hijos”.
Actuarán Los Ceibales, Vanesa Paz, Tucanychaya, Gustavo Córdoba, Los Sauzales, Pujllay, Los Cantores del Alba, Roberto Ternán, Los Izkierdos de la Cueva, Pitín Zalazar, Raúl Palma y Las Voces de Orán, entre otros.
(*) Preside el Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos de Salta.

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