Carlos Arturo Vargas Krupelis, un empleado de la Secretaría General de la Gobernación, está acusado de estafar a cinco hoteles de primera categoría de esta ciudad
Acto seguido, y para dar apariencias de solvencia, solía dejar una tarjeta de crédito en garantía, según información exclusiva a la que accedió . Una vez instalado, Vargas Krupelis iba y venía, aunque no dejaba pasar ninguno de los servicios de lujo que tenía cada uno de los hoteles que visitó.
Uno de los que cayó en las redes de este hábil estafador fue nada menos que el Hotel Presidente, cuyo gerente, Rubén Enrique Farjat, en su denuncia radicada el 19 de marzo pasado en la Comisaría Primera, reveló que Vargas Krupelis le había dejado una cuenta impaga de ocho mil pesos.
El huésped, quien aquí había revelado ser mendocino, ingresó al hotel el 5 de marzo y ocupó la habitación 108 hasta el día 16 del mismo mes, tiempo en que gozó de los distintos servicios que posee el establecimiento, entre ellos piscina climatizada, baño sauna, solarium, confitería propia e internet Wi-FI en todos los ambientes.
Vargas Krupelis no escatimó sus apetencias, pues también aprovechó el restaurante del hotel, donde tampoco se limitó en la elección de los platos. El día once de su estadía, el huésped abandonó el hotel y no regresó más.
En el cuarto dejó su ropa, mientras que en la administración quedó su tarjeta de crédito del Banco Macro, con la cual Farjat intentó una y otra vez cobrarse los ocho mil pesos de la cuenta, pero no logró que le acreditasen ni un peso.
No obstante, el directivo del hotel pudo establecer que Vargas Krupelis residía en realidad en barrio Limache, datos que aportó al radicar la denuncia en contra de este desleal huésped que se dio una vida de presidente en su hotel.
A los dos días, el acusado, según la denuncia de Erica Pital, de Ayres Hotel, llegó y se hospedó en este complejo donde permaneció por tres días, período en el que generó gastos de servicio al cuarto y otros lujos por más de 3.500 pesos, para luego desaparecer cuando desde la gerencia verificaron que la tarjeta que había dejado no registraba fondos.
Según información exclusiva a la que accedió , otro de los hoteles visitados por este estafador fue el perteneciente al empresario Marcos Levín, Alejandro I, donde Vargas Krupelis apareció para hospedarse en la habitación 216, cuarto que ocupó entre el 11 y 18 de febrero pasado.
En este caso, el acusado, según la denuncia radicada por Federico Javier Bischburg, gerente del hotel, evitó hacer uso de los servicios y el restaurante, y se mantuvo en todo momento en la habitación, desde donde abusó del servicio al cuarto.
El 17 de febrero, un día antes de abandonar el hotel, uno de los gerentes advirtió el monto abultado del servicio al cuarto de este huésped. A ello se sumó lo reportado por otro supervisor, quien había descubierto que Vargas Krupelis no cerraba la puerta de su habitación, con lo que evitaba que se registre si estaba o no en su cuarto.
Tras estas evidencias, el gerente llamó al huésped y le reclamó el pago del room service. Vargas Krupelis adujo que ya bajaría a abonar lo deudado, pero pasó la noche y al día siguiente, los empleados del hotel encontraron sus pertenencias, pero no al huésped.
En el hotel Desing Suites, otro de los visitados por el acusado, se hospedó en la habitación 803 y sólo hizo gastos de servicio al cuarto, pero no por muchos días debido a que el supervisor lo llamó tras verificar que la tarjeta de crédito que había dejado revelaba que tenía fondos insuficientes.
Ante esta requisitoria, Vargas Krupelis bajó de su habitación y, tras aducir que iría hasta el cajero automático, no apareció más. El hotel Provincial Plaza, en tanto, fue el último lugar donde este sujeto recaló para seguir con sus andanzas.
Aquí, y dado que los otros hoteles estafados ya habían hecho correr la foto de Vargas Krupelis, el fraude de este sujeto se dio por terminado, pues tras reconocerlo, el gerente del hotel llamó inmediatamente a la policía y lo detuvieron.
En su raid fraudulento, este sujeto dejó un saldo impago de más de 20 mil pesos durante la visita a cinco hoteles de primera categoría de esta ciudad. En tanto, Vargas Krupelis nunca ocultó su identidad real en sus estafas e incluso, al ser detenido, no tuvo reparo en revelar que se desempeña en la Secretaría General de la Gobernación.
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