"Si salimos del centro, venderemos menos"

"Si salimos del centro, venderemos menos"
Según contaron ambulantes, el objetivo es recaudar $ 300 por día, de los cuales la mitad se va en gastos de comida y de transporte. El Gobierno dio plazo hasta fines de esta semana a los vendedores para que se trasladen a un inmueble y liberen el área comercial.

"Los ambulantes somos trabajadores pobres. Entendemos el reclamo de los comerciantes , pero si nos trasladan a un local cerrado venderemos menos". Así lo expresó Raúl Soria quien, desde hace 15 años, tiene un puesto de verduras en el corazón comercial de la capital tucumana.

El hombre manifestó que es el sostén de su familia. "Tengo cinco hijos menores de edad. En el centro pasa mucha gente y, en un buen día, puedo llevar para la comida y para que vayan a la escuela. Dentro de un local tendremos menos clientes", manifestó.

Ambulantes entrevistados por LA GACETA, que trabajan solos, sin compartir las ganancias, coincidieron en que el objetivo de cada día es vender alrededor de $ 300 para afrontar gastos fijos. Según indicaron, la mitad de los beneficios diarios se destina a la comida y al transporte para ir a trabajar. El resto se destina a pagar la luz, el gas y el agua, y para reponer la mercadería.

Según el sindicato que nuclea a los vendedores callejeros, en el 80% de los puntos fijos las ganancias se comparten, en promedio, entre tres familias. E incluso, dijeron, que hay casos en los que la recaudación se reparte hasta en seis grupos familiares. Los puesteros expresaron su preocupación ante la alternativa de dejar el centro, y opinaron que, en un inmueble cerrado, sus ventas caerán. Sandra García, quien ofrece ropa interior femenina y artículos de electricidad, consideró que la ganancia de un puesto no alcanza para pagar el alquiler de un espacio en un edificio. "En la calle puedo hacer $ 300, en un buen día. Con eso hago un guiso para mis hijos. Ellos comen antes de ir a la escuela, y yo compro algo en el centro. A la noche, comemos lo que quedó del mediodía", narró la mujer.

"Si me tengo que ir lo haré, pero trabajaré con una bandeja porque no puedo fallarles a mis hijos", agregó. Silvia Robles señaló que reparte la recaudación con otros dos vendedores que, al igual que ella, mantienen a sus familias. "En mi caso, gano por día entre $ 100 y $ 150. En fechas comerciales (por ejemplo, Día de la Madre o Navidad) me llevó $ 250. En un inmueble, por más que quede en el centro, no venderé esa plata", opinó.

Se vence el plazo

Esta semana será clave para los ambulantes, luego de las negociaciones con el Gobierno provincial, que decidió intervenir para cerrar el conflicto entre los vendedores callejeros y el Municipio de la capital. Los trabajadores se comprometieron a buscar un inmueble céntrico para instalar allí sus puestos.

En tanto, el secretario general de la Gobernación, Oscar Bercovich, había afirmado que el Poder Ejecutivo los ayudará para concretar el traslado, de manera que el microcentro quede liberado sobre el final de esta semana laboral.

El funcionario había recalcado que, una vez concretado el traslado, no se admitirá el regreso de los vendedores a las calles, en cumplimiento del fallo judicial de 2006 en favor de la Federación Económica de Tucumán (FET), que obliga a erradicar la venta ambulante del microcentro.

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