Hace exactamente cinco meses el Gobernador de la provincia, Gildo Insfrán, anunciaba una medida muy esperada por los empleados públicos: un incremento salarial que rondaba el 18% y establecía "un haber de bolsillo de $1.500".
"En lo específicamente relacionado al escalafón docente, se incorpora al sueldo básico la suma de 120 pesos, con lo que el nuevo punto índice queda en 3.8326", agregó el mandatario provincial en esa oportunidad.
Los docentes constituyen el "grueso" de los empleados públicos en la provincia y según estimaciones de dirigentes gremiales, cerca de 20.000 personas estarían dentro del sector activo en la actualidad dispersos por toda la geografía formoseña.
Aunque se presentan como una unidad sectorial (docentes), la realidad de estos trabajadores con respecto a sus ingresos son muy heterogéneas.
Impacto dispar
A nivel nacional, la discusión paritaria de cada año en el Ministerio de Trabajo arrojó para el ciclo lectivo 2010 un incremento salarial cercano al 23,5%, aunque para los gobernadores fue del 19% porque el incentivo docente se viene pagando con aumento (pasó de $110 a $165) desde hace varios meses, aunque se contempla la compensación salarial que alcanza a 11 provincias -entre las que está incluida Formosa- cuyos sueldos básicos son inferiores al piso nacional.
De esta forma, aunque el incremento anunciado por Insfrán hace cinco meses fue en forma porcentual parejo para maestros de grado y profesores de nivel medio y terciarios, el impacto concreto fue dispar.
Hay muchos factores que inciden en la composición general del sueldo de bolsillo que reciben los docentes, por los ítems no remunerativos.
Para los gremios, el hecho que existan estos montos no remunerativos corresponden a una necesidad de "tener alineados y disciplinados a los maestros, porque estos plus no bonificables como "zona", "material didáctico", "presentismo", "dedicación" y "capacitación" implican descuentos automáticos en caso de huelgas o falta al lugar de trabajo. Por eso muchos docentes formoseños no se animan a faltar porque al magro sueldo que ganan se les descuenta y eso se siente a fin de mes", sostiene un gremialista local.
Menos que un vigilador de la UNAF
Tal como lo refleja el cuadro principal, el impacto del nuevo valor del punto índice que fue anunciado por Insfrán hace cinco meses (3,8326) se modifica según la variación de otros componentes del salario, como las zonas desfavorables o antigüedad.
Así, un maestro de grado que tiene un cargo (puede tener hasta un máximo de dos) con 20% de zona y 20% de antigüedad cobrará $1.746 -incluidos los montos no remunerativos como el Artículo 9 (que entre los acuerdos de 2008, 2009 y 2010 suman $675. Si posee dos cargos, esa cifra se duplica.
Los profesores del nivel secundario pueden acceder a un sueldo superior porque pueden cubrir un máximo de 42 horas cátedras (los de grado si hacen doble turno alcanzan 30 horas).
Idéntico sistema utilizan los docentes del nivel superior, aunque su hora se cotiza más porque el Valor Punto Índice es de 16,5 (contra 13,3 de los docentes de nivel medio y los de grado).
La diferencia de los valores es porque los gremios docentes universitarios tienen la posibilidad de discutir en paritarias año tras año con las autoridades nacionales de Educación, situación que en la provincia no se corresponde
Lo paradójico de toda esta situación es que la realidad de cientos de los casi 20.000 docentes que se desempeñan en la provincia muchas veces ganan un tercio de lo que cobra –por ejemplo- alguien que se desempeña como Coordinador de Servicio General y Vigilancia en la UNAF: $ 2317,75.

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