Luego de varias jornadas de “respiro”, el río Salado vuelve a generar preocupación en el Comité de Emergencia.Ayer, desde la provincia de Salta, la erogación desde el dique El Tunal hacia el territorio santiagueño aumentó 20 metros cúbicos por segundo, debido a las precipitaciones que volvieron a intensificarse en el norte del país.
Independientemente de esta situación, en el departamento Figueroa, se encuentran alrededor de 80 familias aisladas, “como consecuencia de la filtración de algunos bordos que servían de contención en puntos claves de las poblaciones”, explicaron desde Defensa Civil.
Según lo manifestado por su director Mario Guzmán, la zona crítica se centraliza en las localidades de San Ramón, San Roque, La Paciencia, San Gregorio, entre otros”.
Uno de los motivos de las filtraciones “se debería al encajonamiento del agua que permanece allí desde hace varias semanas y, de a poco, va haciendo ceder el bordeado”, puntualizó el director.
Esta situación genera mayor riesgo, en el sentido que ante la llegada de más agua, los bordos cederían con mayor facilidad.
En cuanto al resto de los departamentos afectados, Guzmán señaló que se mantiene la misma cantidad de inundado que cuentan con “buena atención sanitaria y alimentaria”.
Asimismo, sostuvo que también se realizaron fumigaciones en distintas localidades de Alberdi, Figueroa y Jiménez, por la proliferación de mosquitos, así como también se tiene previsto reforzar la asistencia médica para el control de pobladores aislados.
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