El Salado avanza en Figueroa y preocupa

Figueroa. Con el aumento del flujo hídrico que presentó en el día de ayer el río Salado son varias la poblaciones que se vieron afectadas. Entre ellas la localidad de San Pablo, en el departamento Figueroa, donde uno de los brazos del río, conocido como La guardia, ha complicado la situación de los pobladores.
En la mencionada localidad personal de Recursos Hídricos, 8 trabajadores, junto a los pobladores se encuentran trabajando para evitar que el río llegue a sus hogares.

Bruno Arias, un poblador de 83, encabeza la cuadrilla y lucha por evitar que el agua inunde su hogar, el cual debido a las filtraciones ya tiene gran parte con agua.

Don Arias dijo a Nuevo Diario que “es la primera vez que el agua llega hasta este lugar” y aseguró “estar muy preocupado”. Si bien los pobladores destacan la labor de prevención desconfían de las crecidas y temen por las posibles lluvias.

Ingenieros de Recursos Hídricos realizaron en la mañana de ayer un recorrido por la zona. Otra de las poblaciones afectadas es la de San Agustín, donde los pobladores y personal de Defensa Civil y Recursos Hídricos también trabajan para evitar que el agua llegue a sus viviendas.

En esta localidad la principal preocupación es que el río llegue hasta el camino que une esta localidad con el paraje El Librador, otra de las cuestiones principales es resguardar la Escuela Nº 550. En tanto que la localidad de La Pirucha, ubicada dos kilómetros arriba, tiene a 12 familias en situación de emergencia con sus casas prácticamente bajo el agua.

Estas familias están siendo asistidas, pero no quieren abandonar sus hogares.

Según los pobladores la situación es crítica, ya que más allá de las medidas que se han tomado las filtraciones han inundado algunas localidades.

Según información que pudo recabar este medio, el total de familias afectadas es de 14 y 30 más estarían expuestas si el río sigue avanzando.

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