La Salada: "mercenarios de la pobreza"

La Salada: "mercenarios de la pobreza"
La oficina del representante comercial de los Estados Unidos ha calificado al llamado complejo comercial “La Salada” como el “epicentro del fraude y de la falsificación” de marcas”.
La Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) señala y refirma su posición tradicional de que el complejo de “La Salada” no es sólo lo que se señala, sino mucho más. La falsificación de marcas es apenas una de las lacras que “La Salada” representa.

El trabajo esclavo, la evasión, el canal privilegiado para la venta de elementos de dudoso origen, son hechos tan graves como las falsificaciones y el fraude.

FEBA ha sostenido y sostiene que este modo de comercialización encierra en sí mismo la institucionalización de la pobreza. En nombre de precios bajos se destruye empleos, se los hace precarios y se transforma a la sociedad en cómplice de un subsistema comercial inadmisible.

Se evaden más de cinco mil millones de pesos y es de preguntarse cuántas obras en escuelas y hospitales no se hacen por la existencia de “La Salada”. No basta lo anterior, también hay que preguntarse, cuántos puestos de trabajo formal son destruidos a diario por los traficantes de la pobreza refugiados en “La Salada”.

Hemos pedido y reiteramos la urgencia de proceder con energía en la terminación con este modelo de comercialización. Su ordenamiento no traerá ni suba de precios ni destrucción de puestos de trabajo. Los precios se mantendrán y se crearán fuentes de trabajo genuinas. Lo que sí terminarán, serán las mafias que se esconden detrás de este monumento a “lo que no debe ser”.

Los que allí dicen trabajar son explotadores y violadores flagrantes de las leyes que todos debemos cumplir. Lamentablemente muchos de los que se quejan por el no cumplimiento de la Ley cuando llegan a la puerta de “La Salada” se olvidan de sus reclamos.

Por todo ello, FEBA se dirige al gobernador de la Provincia reclamando la urgente presentación a la Legislatura provincial del proyecto de ley que reglamente definitivamente este tipo de sistema de comercialización y evite por si mismo convertirse en lo que hoy es: un centro de piratería comercial, corrupción y evasión millonaria, sostenida por mercenarios de la pobreza que lucran con ella.

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