El presidente del Concejo de Quilmes graficó así la relación con el intendente. La situación del Cuerpo legislativo sigue trabada.
Cuando parecía que la puja por el control del Concejo Deliberante se acercaba a una definición, por el diálogo entre Francisco Gutiérrez y Mario Sahagún que se produjo durante la semana pasada, la situación quedó igual que antes. No hubo acuerdos entre el intendente y el presidente del Cuerpo.
Gutiérrez y Sahagún se habían reunido en Puerto Madero para iniciar el tan mentado diálogo que no se había dado en todo el 2010. Luego de ese encuentro, se esperaban cambios que hicieran funcionar al Deliberante; pero nada de eso ocurrió.
El primer acto de los concejales oficialistas y aliados luego del cónclave Gutiérrez-Sahagún fue no asistir a la reunión de labor parlamentaria que se realizó el jueves pasado para acordar temas de la agenda legislativa. Esta ausencia fue la señal de que los acuerdos entre oficialismo y oposición continúan en veremos.
Sahagún afirmó a REALIDAD WEB: "Dimos un paso para adelante y dos para atrás", en relación a la negociación con Gutiérrez. El arista aseguró que había tomado como un signo positivo ese diálogo, pero admitió que no se pudo avanzar porque el intendente se mostró insistente en su postura de lograr el cambio de autoridades en el Concejo Deliberante.
Con respecto a las reiteradas ausencias de los ediles oficialistas y aliados, el presidente del Cuerpo consideró que "los concejales –que responden a Gutiérrez- no cumplen con su obligación, con la carga pública que significa ocupar una banca". Y agregó que no tienen opinión propia porque se limitan a responder a lo que les dicta el intendente.
Mientras tanto, hay pedidos de sesiones por ambos bandos. Sahagún ya convocó a una extraordinaria para este lunes a las 9 de la mañana, donde pretende definir día y horario para las sesiones ordinarias.
Los ediles opositores que firman el pedido de sesión (de los bloques ARI-CC; PJ-MPA; UCR; Unión-PRO; Confederación Peronista y Radicales en la CC) hicieron la reserva prevista en el artículo 13 del reglamento Interno del Deliberante. Esto significa que, aunque no haya quórum, los concejales presentes están autorizados a definir los medios que se pueden utilizarán para obligar a los ausentes a asistir a las sesiones. Las alternativas van, desde descuentos de sueldos hasta el uso de la fuerza pública.
Por su parte, los ediles oficialistas y aliados presentaron un nuevo pedido de sesión extraordinaria para el cambio de autoridades –es el tercero que hacen, los dos anteriores no tuvieron quórum- y Sahagún tiene diez días hábiles para convocar a este debate.
Todo sigue igual en el Concejo Deliberante de Quilmes. Por ahora, el diálogo entre Gutiérrez y Sahagún fue sólo un espejismo.

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