Escribe Raúl David Caballero - La consolidación del voto opositor que registran las encuestadoras de estos días, junto a la ajustada victoria por algo más de dos puntos que logró Gutiérrez en las Primarias, alimenta las conversaciones políticas en la ciudad.
Durante el fin de semana se conocieron datos de distintos analistas de opinión que anticipan que Massa puede ampliar su diferencia sobre Insaurralde en la Provincia.
- El gobierno municipal, por su parte, se muestra en estado de "sorpresa mayor". Hasta aquí no logró hablar del mensaje local de las urnas y prefirió apuntar a la necesidad de enfrentar problemas nacionales o provinciales.
- Surge como que, ni en sus peores cálculos, figuraba un resultado local tan crudo.
UNA SORPRESA QUE PARALIZA
Lo cierto es que pasadas dos semanas de aquel 22,3% a 19.88%, el impacto se mantiene. La amenaza mayor llega de las encuestadoras más reconocidas, que durante el fin de semana apuntaron que Massa estira la ventaja a su favor en la Provincia.
Ese diagnóstico significa que la Casa Rosada sufrirá un nuevo revés en octubre, y que crecen las amenazas sobre Gutiérrez en Quilmes.
Durante estos días, en el marco natural de silencio que el Jefe Comunal le viene imponiendo a la ciudad, se notan al menos tres actitudes:
La primera claro está, es el silencio. Una segunda actitud es la incredulidad "no lo puedo creer", "no puede ser", especialmente ante el comportamiento del Oeste profundo.
En tercer lugar, aparece el triunfalismo "lo vamos a revertir"; "la gente no se equivoca"; "somos nosotros o nadie se ocupa de ellos". Hay otros dirigentes y funcionarios que "debajo de una cama", vislumbran el fin del ciclo local.
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