Sacuden a Santiago del Estero cuatro nuevos casos de abusos a menores de edad

Desbordes. El comportamiento de jovenes y adolescentes que violan, está movido por un sinfín de situaciones, que en su mayoría tienen que ver con la relación del entorno familiar, según los especialistas.

Los casos de abusos sexuales son cada vez más frecuentes y esto encendió la luz roja en la sociedad santiagueña. Especialistas en el tema remarcaron que las denuncias por abuso sexual se incrementaron, al punto tal que en el transcurso de la primera mitad del año ya se detectaron aproximadamente un 50% más de los registrados en 2010.

Sin embargo, lo aberrante del tema, no es sólo el número de hechos sino también las características de los victimarios. En la mayor parte de los mismos, los abusadores son adolescentes y jóvenes, que no superan los 20 años de edad, quienes eligen como víctimas a menores.

“En los últimos años hubo un aumento significativo en la cantidad de denuncias sobre abusos sexuales. Pero lo que más nos preocupa es que no solamente aumentó la cantidad de delitos sino que se acrecentó la cantidad de hechos en donde se encuentra a jóvenes como victimarios y no sólo como víctimas. Además, se llega incluso a situaciones en donde ya rozan en lo perverso, como abusos sexuales acompañados de golpes o con introducción de objetos”, explicó el Lic. Hugo Ortiz, psicólogo forense.

Agregó que por día “se atienden dos o tres situaciones de abusos en las que hay que intervenir, ya sea para realizar una pericia o una evaluación psicológica o bien para practicar una Cámara Gesell”.

“Podríamos estar hablando de un aumento de un cincuenta por ciento más de denuncias con respecto al año pasado. La población está muy vulnerable sobre el tema, está casi entrando en una situación de miedo por lo que podría pasarle a uno mismo”, sostuvo el profesional.

Los padres, ¿víctimas o culpables?

El caso abuso sexual es una temática que encierra muchos factores: víctimas, victimarios, padres, entorno sociales y una gran responsabilidad de cada uno de estos sectores.

Hay un desborde generalizado de los chicos en este caso, que se debe a un sinfín de situaciones.

Los especialistas aseguran que en este caso, la familia es uno de los mayores responsables de los actos de los jóvenes, teniendo en cuenta la falta de apoyo y de límites a sus hijos convertidos hoy en abusadores. Pero por otro lado, el núcleo familiar también es el que más sufre ante un aberrante hecho de esta índole.

“Siempre que analizamos estas problemáticas coincidimos entre los psicólogos y actores que se encuentran en el tema que detrás de todo esto están los padres, la familia en su doble papel: primero como responsables y después como víctimas. Hay núcleos familiares que tienen que recibir el impacto cuando uno de sus hijos resulta abusado y todo lo que eso implica. Pero cuando vemos chicos que han sido victimarios siempre vemos las mismas condiciones en la familia como elementos, característica y variante que se repiten. Todo esto se da por la falta de apoyo, la desmedida libertad que se les brinda a la juventud”, se explayó el Lic. Ortiz.

Pese a este tema, el especialista llamó a la reflexión a los padres, profesionales y demás personas que se encuentren involucrados en un caso de tamaña magnitud: “Lo que también es un tema que llama a la reflexión es que los actores que intervenimos en esta situación al ser un caso tan conflictivo y delicado para la estructura y salud mental del menor y de los padres, es la prudencia en el manejo del caso. Es bueno que los que intervenimos como adultos tengamos la prudencia y la preparación necesaria para saber discriminar una situación abusiva y hacer lo que corresponda. Vale aclarar este tema ya que también hubo casos en donde se denunciaron abusos, los cuales han tomado conocimiento público y después de las pericias se pudieron detectar que los abusos no habían existido. Es bueno que al ser una problemática tan delicada sea tratada con la máxima prudencia.

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