´Sacerdotes desconocen lo que antes legitimaron jurídicamente´, dijo el ministro González

 ´Sacerdotes desconocen lo que antes legitimaron jurídicamente´, dijo el ministro González
“Además de desconocer su propia historia, y muy reciente incluso, resulta preocupante la descontextualización y desmesuradas declaraciones que hacen algunos sacerdotes, ignorando absolutamente lo que ellos mismos o las instituciones a la que representan, antes avalaron en torno a la propiedad de tierras indígenas”, advirtió el ministro de Gobierno, Justicia y Trabajo, Jorge Abel González.
Las expresiones del ministro están dirigidas al padre Ponciano Acosta y Francisco Nazar. Sobre el primero de ellos sostuvo que “Acosta demuestra una falta de conocimiento sobre temas centrales que por la función que ocupa en la estructura, como coordinador nacional del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa) debería estar al tanto”. Le refutó diciendo que “no es cierto que se desconozca la Ley de Relevamiento Territorial para las comunidades Indígenas, la número 26160 como dijera tan livianamente. Estamos dando pasos concretos y avanzando en su implementación, por eso la provincia ya firmó un convenio con el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indigenas) para activar el relevamiento jurídico catastral de las tierras aborígenes en Formosa, y es un aspecto importante que debería estar al tanto”.

Por otra parte y en torno a la otra cuestión que trata de la comunidad de La Primavera, donde los indígenas impiden la construcción del Instituto Universitario de Formosa, aduciendo que la obra se pretende hacerla en sus tierras, González fue categórico: “Sobre esa tierra que se reclama como propia, el mismo Félix Díaz (quién encabeza la protesta) con el asesoramiento legal de la doctora Roxana Silva del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen, reconoció en un acta firmada ante el juez (Santos) Garzón, con asiento en Clorinda, que las mismas pertenecen a la familia Celia, que fue quién cedió para que allí se hiciera la obra para albergar la Casa de Altos Estudios”.

Ante esto, es que el ministro insistió que “Endepa, de la cual el padre Acosta es parte, no puede hacerse la distraída ahora, porque tiene directa responsabilidad en este tema de La Primavera, ya que reconoció expresamente que esas tierras no le pertenecían a la comunidad, y ahora resultan que ignoran totalmente lo que antes avalaron, y que incluso lo rubricaron en un acta judicial”.

Preocupación

Sobre las afirmaciones del padres (Francisco) Nazar, quién en su caso cargó por los cortes de las rutas 86 y 11 que vienen promoviendo aborígenes de La Primavera y de Clorinda, sostuvo que “sus dichos preocupan, ya que no tienen la perspectiva integral de la cuestión. Toma una anécdota y la eleva a la categoría de ley universal, y eso no es así”.

En principio clarificó que en el caso de la ruta 11 se tratan de “una treintena de personas que han cortado la ruta pidiendo viviendas, a quienes se los invitó desde el municipio de Clorinda iniciar un proceso de diálogo constructivo, al cual se niegan acceder. Se trata de un grupo minúsculo la comunidad toba de esa ciudad, la cual por este proceder está sufriendo severos perjuicios, además de afectar las relaciones internacionales al interrumpir el tránsito sobre una traza del Mercosur”.

Elevó a las mismas categorías de “desmedidas” y “totalmente descontextualizadas” las expresiones de Nazar sobre lo que sucede en la comunidad aborigen de La Primavera, cuando señalara que “existe un grave problema de tierras como en Clorinda, haciendo una mezcla de todo de manera poca seria”.

Memoró el ministro González que “cuando se titularizó las tierras de La Primavera, el mismo padre Nazar era asesor con rango de ministro del gobernador de la provincia en ese entonces (1985)”, añadiendo que “dentro de las acciones de titularización de las tierras de las comunidades indígenas el padre Francisco Nazar fue un actor principal, al llevar adelante todo el proceso de titularización de La Primavera, es algo que no debe desconocer”.

“Entonces no puede hablar de que existe un problema muy grave, cuando el mismo conoce el acuerdo de aquel entonces donde se compensó con la misma superficie de tierra en dos sectores contiguos a la misma comunidad a los aborígenes de esa población, ya que se reconoció los derechos que le asistían a la familia Celia”, insistiendo en que “es oportuno que se recuerdo todo eso y contextualice la realidad”.

Concluyente afirmó el ministro que “cuando hacemos declaraciones hay que ser absolutamente muy prudentes y decir las cosas como son. De otra manera, lo que acá subyace son discursos retóricos y donde se plantea incluso una suerte de desconocimiento de las instituciones para llevar adelante las políticas públicas”.

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