Quilmes no pudo correr el contraataque, no tuvo efectividad exterior y tampoco pudo torcer el rumbo de un partido que arrancó muy desfavorable ante Banda Norte. Cayó 78 a 63 y quedó obligado a ganar un partido en Río Cuarto, ya que la serie de octavos de final se empardó en un triunfo por lado
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Tranquilos muchachos, tranquilos. (Foto Florencia Di Sciascio)
Tranquilos muchachos, tranquilos. (Foto Florencia Di Sciascio)
Quilmes no pudo correr el contraataque, no tuvo efectividad exterior y tampoco pudo torcer el rumbo de un partido que arrancó muy desfavorable ante Banda Norte. Cayó 78 a 63 y quedó obligado a ganar un partido en Río Cuarto, ya que la serie de octavos de final se empardó en un triunfo por lado
Incapaz de plasmar sus mejores atributos colectivos, Quilmes tropezó ayer en Once Unidos ante Banda Norte, que hizo negocio con un partido de tanteador bajo y se impuso 78 a 63 para igualar 1 a 1 la serie por los octavos de final del TNA.
El “Tricolor” no pudo torcer nunca el rumbo de una historia que arrancó desfavorable y terminó penando por su falta de efectividad exterior (3/25 en triples para un pobrísimo 12%). Para colmo, nunca pudo desplegar el contraataque ante un rival que capeó la reacción quilmeña del segundo cuarto y revirtió la desventaja de localía. Ahora, el equipo de Leandro Ramella quedó obligado a ganar un partido en Río Cuarto para seguir con vida.
Se sabe que en los playoffs ningún partido es igual a otro, pero el del duelo de ayer fue totalmente inesperado. Lejos de la supremacía exhibida en el primer juego, Quilmes lució desconocido en el cuarto inicial. Fue muy permeable en defensa y en ataque forzó más de la cuenta. A su vez, los perimetrales de Banda Norte dijeron presente en la serie con una notable efectividad (convirtieron los primeros 3 triples que lanzaron). Titarelli (6) y Arese (7) lastimaron de afuera y, cuando el local quiso ajustar, Horace (9) encontró espacios para atacar frontal en la pintura.
Llegó a sacar 20 puntos la visita (24-4) ante un público incrédulo, que se descargó protestando algunos discutibles fallos de la dupla arbitral. Y Quilmes apenas si pudo maquillar la brecha sobre el cierre (28-11) con un buen ingreso de Lucas Ortiz (4).
La reacción quilmeña llegó en el segundo cuarto. Primero desde la defensa, que literalmente “secó” el ataque de los cordobeses. El “Tricolor” permitió sólo 6 puntos de la visita en el segmento y esa fue la clave de su renacimiento. La mejoría ofensiva fue progresiva y terminó de consolidarse una vez que regresó Maciel (6) por un errático Romero. Al mismo tiempo creció Vildoza (5) y Ríos volvió más certero para que el elenco marplatense reduzca ostensiblemente la diferencia de cara al descanso largo (34-30).
No se dejó avasallar Banda Norte en la reanudación y obligó a Quilmes a remar. La defensa local fue más terrenal en el tercer parcial y en ataque tampoco Quilmes las tuvo todas consigo. Obligado a jugar cinco contra cinco, sin efectividad exterior (0/6 en triples) y con Essengue controlado, regó su ofensiva con tiros cortos de Maciel (5) y dos conversiones de Cadillac. No fue un buen segmento del local y la visita, con sus perimetrales astutos para encontrar los resquicios, se dio el lujo de estirar la ventaja en el cierre (53-44).
No era una noche fluida de Quilmes en ataque y necesitaba capitalizar el contraataque para descontar ante un rival confiado. Con Eseverri cargado de faltas personales, Lucas Ortiz marcó el camino con alguna corrida pero Banda Norte se las ingenió para mantener los 9 puntos de diferencia en la primera mitad del cuarto final. Quilmes, apretado, nunca pudo encontrar el tiro exterior para descontar y terminó hundido en su impotencia.
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