Sacan basurales y abren plantas para tratamiento de los residuos

Las primeras estarán sobre la ruta 148, entre Carpintería y Concarán; y en la 146, entre Quines y Luján.

Para sensibilizar a la población mundial sobre los desafíos que enfrenta el planeta, las Naciones Unidas celebra cada 5 de junio el Día del Medio Ambiente. En sintonía con la fecha, el Ministerio de Medio Ambiente puntano, que conduce Daiana Hissa, anunció un fuerte avance del plan provincial para erradicar los basurales a cielo abierto y minimizar la generación de residuos, un objetivo que, según afirman, requerirá de un compromiso y una fuerte toma de conciencia de todos los sanluiseños. Funcionarias del Programa Gestión Ambiental y Control de la Contaminación aseguraron que el “plan quinquenal” para la construcción de cinco plantas regionales de tratamiento de la basura logrará ir más allá de su objetivo inicial de construir una por año.

Luego de definir a principios de esta semana la ubicación de la primera planta que se construirá en 2011 para el noreste provincial, el miércoles, el programa a cargo de María Esperanza Alonso llegó a un acuerdo con los intendentes de la región noroeste sobre el sitio donde funcionará el segundo establecimiento, que procesará la basura del Departamento de Ayacucho. “Probablemente también estemos en condiciones de comenzar a construirla este año”, señaló Diana Tarcetano, titular del Área de Planeamiento Ambiental y Ordenamiento Territorial.

La primera planta, que procesará toda la basura de los departamentos de Chacabuco y Junín, será construida sobre la ruta 128, entre las localidades de Carpintería y Concarán. La que recibirá los residuos del Departamento de Ayacucho, estará sobre la ruta 146, entre Quines y Luján. Si bien no está definida la ubicación exacta, Tarcetano adelantó que una tercera planta se construirá para la región sur, en el Departamento Dupuy.

Según Alonso, la definición de los lugares implicó un trabajo previo para evaluar que los terrenos cumplieran con las “exigencias ambientales requeridas para la actividad”, que incluyen un análisis de la profundidad de la napa subterránea y constatar que no sea una zona inundable. Ocurre que junto a las plantas de reciclado estarán ubicados los rellenos sanitarios en los que se enterrarán todos los residuos que no puedan ser “revalorizados”. Según estimaciones de especialistas, gracias a la nueva gestión será tan sólo el 30% de toda la basura que reciban.

Tarcetano explicó que los residuos llegarán a un galpón de unos 600 metros cuadrados, los que contarán con cintas de las que alrededor de veinte operarios deberán rescatar y clasificar materiales como vidrio, plástico, metal y cartón, que serán prensados y luego vendidos. A su vez, los establecimientos contarán con un sector para elaborar “compost” a partir de los residuos húmedos, que luego puede utilizarse como humus para abono. Por ello, las funcionarias destacaron que además de generar empleo, con la venta del material reciclado las plantas crearán una nueva fuente de ingreso.

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