Para la Promoción, que depende de un encuentro Beder-Cristina, llegan malas señales desde Catamarca. La relación de Ricardo Quintela con el Gobernador no mejora; en la última reunión que tuvieron recibió un reto por la basura.
Las gestiones ante los ministros y el propio jefe de Gabinete Aníbal Fernández están completamente agotadas e, incluso, es sabido el enojo que produce entre los funcionarios riojanos la sola mención de Débora Giorgi, responsable del área de Industria nacional. Para muchos colaboradores de Beder, la ministra no sólo no demuestra interés en nuestras regiones, sino que apuesta a los grandes actores vinculados a la UIA, con los cuales tiene una muy fluida relación.
Es por esto que el futuro de la Promoción depende únicamente de lo que pueda obtener Beder Herrera del mano a mano con la presidenta. Aunque aún no está fijada la fecha de una audiencia, ambos se encontrarán en un acto partidario que tendrá lugar en estos días; esa puede ser la ocasión para lograr algún avance sobre la continuidad del beneficio.
En la semana, diputados radicales visitaron Catamarca y allí mantuvieron contactos con el gobernador Brizuela del Moral y legisladores. El tema principal fue la Promoción Industrial y allí acordaron solicitar una reunión con Débora Giorgi, junto con representantes de San Juan y San Luis.
Los pronósticos, sin embargo, no son buenos. Según comentaron las autoridades catamarqueñas, una alta funcionaria del Ministerio de Industria les habría dicho: "olvídense de la Promoción", sin más ni menos. Por eso cobra relevancia la aparición de una norma alternativa al Decreto 699, que cumpla esa función con otros parámetros. Como se adelantó desde esta columna, el borrador de un nuevo instrumento legal ya está listo en el despacho de un diputado provincial que en estos días se lo presentará al Gobernador.
Un largo desencuentro
En el plano político local, hay un desencuentro que podría transformarse en conflicto y repercutiría en la relación de fuerzas con vistas a 2011.
La relación del Gobernador con su antiguo contrincante en las urnas, Ricardo Quintela, sigue siendo distante. En estas páginas, hace algunas semanas, se informó que Beder Herrera literalmente no le atendía el teléfono. La cosa no mejoró mucho.
Aunque compartieron una cena hace poco más de una semana, el encuentro no sirvió para remontar una serie de roces que generaron molestias en la Casa de las Tejas. Desde sectores bederistas y aún de funcionarios quintelistas, se atribuyen los cortocircuitos a posturas caprichosas de Juan José De Leonardi, a cargo de la obra pública municipal, más que a las posiciones combativas de históricos dirigentes, incondicionales del jefe comunal.
Después de la fugaz luna de miel que protagonizaron a comienzos de año, el panorama cambió mucho para el "Gitano" respecto de su vínculo con Beder. A diferencia de lo que ocurría en esos tiempos, en los cuales ambos se mostraban juntos en numerosas actividades, es sintomático ver que las últimas recorridas de obras de asfalto en la Capital las realizó el Gobernador solo y, para colmo, la Secretaría de Medio Ambiente debió intervenir en la recolección de basura, lo que provocó la airada reacción del gremialista Del Giorno, quien habló de un "municipio paralelo".
La cuestión de la basura tomó una importancia tal que fue motivo de la última reunión entre ambos y allí se resolvió poner en marcha un plan integral conjunto de limpieza de la ciudad. Un papelón: el Intendente no puede resolver el tema de los residuos, a pesar de los gruesos fondos nacionales que recibe, y el Gobernador tuvo que decirle "sacame la basura de la calle".
La relación está tan mal que, en el parte oficial de prensa distribuido tras la reunión se consigna que el propio Quintela reconoció que "hace tiempo que no nos reuníamos" con Beder.
¿Maza senador?
Esta semana, Angel Maza retornó a la Provincia desde Córdoba, donde habitualmente reside, para realizar algunas reuniones políticas para intentar recuperar su entorno y comenzar a construir un armado electoral que lo incluya para 2011.
Las conversaciones se mantienen, con poca reserva, con la cúpula de la UCR provincial, para conformar una lista que contendría a radicales, mazistas e, incluso, a parte del menemismo, que sigue disperso y sin un Norte.
La curiosa propuesta consiste en llevar al ex gobernador –quien recuperó en la Justicia la facultad de competir por cargos electorales– como senador nacional, con Julio Martínez como candidato a gobernador; pero la apuesta sube, pues podría incluir al menemista Carlos Santander, quien parece haber perdido el estrecho vínculo personal que mantenía con el ex presidente.
La movida radical-mazista-menemista tiene varias aristas conflictivas que resolver. Por una parte, Julio Martínez (cuyas conversaciones con el mazismo nunca fueron un secreto), enfrentará duras críticas por buscar una alianza con dos vertientes del peronismo, cuando sus más cercanos colaboradores se cansaron de criticar los acercamientos de Guillermo Galván con organizaciones de ese origen.
Por otra parte, el diputado nacional deberá dar explicaciones en su hipersensible Chilecito natal por aliarse con el autor de la ley nacional de minería y principal impulsor de la presencia de la empresa Barrick Gold en la Provincia.
Lo que está asegurado es que, de confirmarse este pacto, sobrevendrá un terremoto interno en el radicalismo vernáculo, que a nivel nacional ya está enfrentando un gran desafío con la incertidumbre que genera la aparición de tres candidatos a presidente para las próximas elecciones.







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