Destruyeron las tomas que abastecen a la mitad de la población.
El Huecú, localidad situada a unos 100 kilómetros de Chos Malal, se abastece de la vertiente Los Colgados del agua para consumo humano.
La vertiente en cuestión se encuentra a unos 3 kilómetros de la zona urbana y es un lugar de difícil acceso al cual sólo se puede arribar a pie.
El intendente David Sánchez, indicó que la merma en el caudal de agua llamó la atención pero en principio se pensó en que los movimientos sísmicos habían generado algún inconveniente en la vertiente o había afectado una perforación efectuada recientemente y que garantizó un caudal importante de agua, por lo que se decidió recorrer todo el ducto.
Hubo preocupación e incertidumbre cuando constataron los severos daños que sufrió la vertiente Los Colgados. "No había faltante, incluso se había triplicado el volumen con la perforación, por lo que la merma resultaba llamativa", indicó Sánchez.
Rompieron con barretas o algún otro elemento contundente "las tanquetas que hacen bajar la presión del agua" y también cerraron todos los acueductos de conexión e incluso obturaron uno de ellos. Estiman que los acueductos fueron cortados con una sierra.
No hay certeza de cuándo se produjeron los daños ni quiénes fueron los causantes, pero se decidió radicar la denuncia en la Comisaría 33 de El Huecú con intervención de la Fiscalía de Primera Instancia de Chos Malal.
En la jornada del jueves se realizaron las pericias y se tomaron muestras del agua para realizar análisis urgentes. En este aspecto el jefe comunal indicó que se las muestras obtenidas, el área de salud efectuará los análisis físicos y bioquímicos para determinar si el agua está en condiciones para consumo humano, dado que no descartan que puedan haber arrojado algo a la misma por la obstrucción existente en una de los acueductos.
"Es un tremendo daño que se le hace a la comunidad", indicó el intendente. Una cuadrilla de once trabajadores realizaron labores en el lugar y el servicio de agua se normalizó.
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