En un escrito que hizo público a los medios, la madre de Nicolás buscó demostrar que la Cámara no analizó acertadamente el expediente. A horas de que esos mismos jueces vuelvan a expedirse sobre la prisión preventiva, dijo que al joven lo habrían apuñalado y descuartizado en una bañera de la quinta
Para llegar a semejante conclusión se valió de las pericias y de los testimonios que están en el expediente y que, para ella, conducen inexorablemente a la culpabilidad de José Francisco Vargas Parra (66) y Adelina Inés Flores (54) y de sus hijos José Francisco Vargas Flores (32) y Lucía Inés Vargas (31), los cuatro detenidos desde el 5 de agosto.
Rosa Sabena hizo pública esa afirmación en un pormenorizado escrito donde, además, refuta una por una las apreciaciones que llevaron a los jueces de la Cámara Primera del Crimen a desbaratar la prisión preventiva que en su momento dictaron los fiscales Jorge Medina y Walter Guzmán, y que luego avaló el juez de Control, Daniel Muñoz.
Temerosa de que los magistrados Jorge Piovano, Virginia Emma y José Varela Geuna vuelvan a disponer que no hay motivos para que los Vargas Parra sigan presos, Sabena decidió darle difusión en los medios.
Lo que sigue son los aspectos centrales que buscan explicar una desaparición que ya lleva más de dos años.
- La hipótesis sobre la muerte de Nicolás: “La sangre hallada en el cuchillo secuestrado en la casa de Vargas, es sangre humana, según lo informa el Ceprocor, y el peritaje con los perros de odorología forense, de modo inequívoco halló el olor de Nicolás en la hoja del cuchillo, y lo mismo ocurre con el baúl del vehículo Pointer. También allí los perros hallaron el olor de Nicolás. Pero eso no es todo, a fojas 586, el Ceprocor afirma que a través de la prueba del Luminol, la misma, arrojó resultados positivos en la pared de la cocina, en la bañera del baño, en el fondo del balde de albañil que estaba en la pileta del lavadero, en el piso al lado de la cama donde dormía la víctima (Nicolás Sabena) y en el piso del asiento trasero del Volkswagen Pointer bordó dominio AYK 940 de propiedad de Vargas Miserendino, lo que permite suponer también que no sólo el chico fue apuñalado, sino posiblemente que su cuerpo haya sido descuartizado en la bañera, y trozado en la pileta del lavadero”, asegura Sabena, dando incluso precisiones sobre la ubicación de estas evidencias en el expediente.
“De manera que esas son pruebas concluyentes que demuestran que la hoja del cuchillo atravesó la epidermis de Nicolás, y el olor hallado en el baúl del vehículo no deja dudas que el cuerpo de Nicolás estuvo dentro del mismo. Circunstancia que ni siguiera pasó por la cabeza de los jueces pese a que expresan en su resolutorio que ha sido la causa objeto de un exhaustivo análisis”, agrega.
- Los chips secuestrados en la quinta: La madre de Nicolás describe que uno de los últimos llamados que recibió el joven el 14 de septiembre de 2008 provino de un celular que tenía la característica de Rosario (0341) y era usado por Lucía “Cori” Vargas, la hija de los Vargas Parra con quien Nicolás habría mantenido una relación sentimental.
Agregó que esa línea telefónica fue obtenida ilegalmente porque está a nombre de una joven rosarina, Débora Dell Amico, totalmente ajena a este caso.
“Asimismo en el allanamiento practicado en la quinta de los Vargas el día 5/8/10, fueron secuestrados numerosos “chips” sin activar, lo que demuestra que las actividades de los imputados nos son precisamente laborales sino evidentemente delictivas. Nadie tiene en su casa “chips” sin activar a los fines de su eventual utilización, salvo quien se encuentre habitualmente dedicado a las actividades ilegales”, concluye la querella.
- Para Rosa, su hijo nunca abandonó la quinta: “Ha quedado acreditado que la última llamada recibida por el celular de Nicolás se hace a las 19.49 horas desde el celular 0341-153816744 usado por Lucía Vargas. Lo que demuestra que el celular de Nicolás tenía batería y se encontraba adentro de la quinta de los Vargas, puesto que lo toma la antena que capta todas las llamadas que realiza la familia Vargas desde la quinta de su residencia. Por lo que se puede concluir también que el joven Sabena al terminar el día se encontraba en la quinta de Vargas Miserendino, y no como erróneamente interpretan los jueces que se había retirado del lugar”.
- Las contradicciones de los Vargas Parra: “Tampoco los señores jueces de Cámara parecen advertir las evidentes contradicciones de la hipótesis que dejaron plasmada en su resolutorio, ya que no tomaron en cuenta que “Pepe” Vargas Miserendino (padre) y Adelina Inés Flores de Vargas les manifestaron a los Sabena (padres de Nicolás) y al señor Zachetti el día 20/09/08, -fs. 90, que Nicolás se retiró a las 18 del día 14/09/08, y que antes de ello le pidió prestado el celular a Pepe Vargas para hablar con su hermano Federico (nunca existió tal llamada, ver Cuerpo de llamadas telefónicas), quien le iba a dar un dinero, que iba a encontrarse asimismo con su hermano en el centro, que él observó que Nicolás hablaba por celular, y que luego el joven se marchó caminando, llevando consigo un pequeño bolso, con un poco de ropa”.
Esa versión que reproduce Sabena en el escrito se contrapone con “lo manifestado por los Vargas a María Altamirano, una de las novias del joven. “En su declaración Altamirano dice “que Pepe Vargas fue a su casa, y le dijo que Nicolás el 14/9/08 como a las 18 hs, se retiró de su casa con un bolso, y que antes le pidió prestado el teléfono celular para realizar una llamada; pero en este caso, ya no para llamar a su hermano Federico, sino que él supuso era para llamar a un remise y dijo que se dirigía a su casa, o sea a la casa de la declarante”. Según queda claro “Pepe” Vargas y Adelina Inés Flores de Vargas les dan una versión a los padres del jovencito, esto es, que había llamado al hermano quien le iba a dar dinero y que se fue caminando; y por otro lado “Pepe” Vargas le da otra versión de la partida del chico a la Altamirano, ya que le refiere, que le pidió el teléfono para llamar un remise con la intención de dirigirse a la casa de María Altamirano”.
“Indudablemente la hipótesis de la partida del joven Sabena de la quinta de los Vargas no coincide con la interpretación que dan los señores jueces. Lo que lleva a inferir que el chico nunca salió de la quinta de los Vargas, y no como suponen los señores vocales que se fue a la media tarde de ese 14 de setiembre de 2008”, dice el escrito.
- Ni la consultora, ni la dueña de la fotocopiadora ni un “supuesto” primo lo vieron después del 14. La madre de Nicolás detalló las razones por las que los jueces deberían desestimar los testimonios de las personas que dijeron haberlo visto después del 14 de septiembre.
Dijo que, en su declaración, el hermano de Nicolás, Federico Joel Sabena, contó que el 16 de septiembre el joven estuvo en la consultora de Karina Cullen y Andrea Devandi. Contó que la propia Cullen le informó a su mamá por teléfono cuando se difundió la noticia de la desaparición de Nicolás.
“Esa mujer no fue convocada a testimoniar -dice Sabena- pero, el oficial Della Mea le efectuó una consulta por teléfono y Cullen recordó que frente a su oficina Nicolás dejó una moto “que perdía aceite”.
Cuando se hizo pública la desaparición Karina Cullen llamó a Rosa y le dijo que Nicolás había dejado estacionado el motovehículo en el que se conducía para ir a llevar un currículum al Top de la calle Estrada de esta ciudad. “Sin embargo de los mensajes de texto que recibe Federico se pudo constatar que el día en cuestión no fue el día 16/09/08 sino que fue el 10/9/08, puesto que así queda demostrado con los mensajes de texto recibidos por Federico de su hermano Nicolás el día 11 de septiembre de 2008.
“A las 21.03, Federico le pregunta a su hermano Nicolás: Ché presentaste el currículum en el Macro? y su hermano contesta: “Sí, ayer fui”. A las 21:05; Federico pregunta: “y?”, y Nicolás responde: “Lo dejé quedaron en llamarme. Su hermano Federico sigue preguntando: “Ah, y presentaste en algún otro lado más?”; Nicolás responde: “En el Top”. Lo que demuestra que llevó el currículum al Top de la calle Estrada entre San Martín y Gobernador Guzmán, que queda como es público y notorio al frente de la consultora de Karina Cullen”.
Así, de manera escrupulosa, la mujer intentó demostrar que tampoco fue exacto el dato que aportaron el joven Laino (presentado en la causa como primo, aunque Sabena asegura que es inexacto ese lazo) ni el de la dueña de la fotocopiadora que dijo haberlo visto el día 17 de septiembre y agrega que se dio cuenta de que se trataba del joven perdido porque reconoció su foto, al día siguiente cuando se presentó a la policía a hacer un trámite.
Rosa Sabena le resta credibilidad a ese testimonio, entre otros motivos, porque el afiche con el rostro de Nicolás recién se difundió públicamente el día 22 de septiembre.
- Conjuros para que falle la investigación. “Con respecto a los ritos esotéricos, si bien es cierto que existe la libertad de culto en nuestro país, y que el altar umbanda existía ya en el primer allanamiento realizado el 17/08/08; noten los señores camaristas que las maldiciones en contra de los investigadores, la familia Sabena y algunos miembros de la Justicia, son hechos posteriores, si se tiene en cuenta que figuraban maldiciones en contra del CEPROCOR, el GEORADAR, y abogados querellantes que se incorporaron mucho tiempo después del nombrado allanamiento. De ninguna manera puede tomarse como libertad de culto maldecir a las personas; eso sólo puede ocurrirles a mentes precarias y delictivas. Además los señores camaristas parecen olvidar que en el allanamiento efectuado en la casa de Vargas Parra el 05/08/10, se secuestraron numerosas armas de fuego de grueso calibre. Esto habla por sí solo de las actividades delictivas de los miembros de la mencionada familia”, opinó.
- El “sugestivo” retiro de un celular. El escrito también se refiere a la declaración del comerciante Carle, quien dijo haber visto por última vez a Nicolás Sabena el 11 de septiembre cuando le dejó un aparato Samsumg 376 para ser reparado. Carlé menciona que siete días después “se presentaron en su local comercial dos mujeres desconocidas trayendo una de ellas el recibo que él le había entregado a Nicolás por su artefacto, para que pudiera retirarlo. Describe a esas mujeres de la siguiente manera: una de alrededor de 28 años de edad, morocha, cabellos abundantes de color negro con gran cantidad de trenzas (al estilo brasileño), rostro feo, contextura física mediana (1,60 mt.) y otra que podría ser la madre de la anterior, de unos 50 años de edad, contextura física robusta y tez morena. Que no les hizo saber de la sustracción del aparato que dejara Nicolás, que solamente les indicó que quién debía retirar ese aparato es Nicolás Sabena ya que ese aparato le pertenecía. Que la menor de las mujeres manifestó que el aparato telefónico era de su propiedad y que Nicolás solamente lo había llevado para su arreglo. Que Nicolás no podría concurrir ya que estaba en Buenos Aires. (Adviértase que los padres de Nicolás fueron a la casa de los Vargas el 20/09/08 a buscar a Nicolás, Por tanto Lucía Vargas y Adelina Flores no sabían que lo estaban buscando, mienten que el jovencito se encontraba en Buenos Aires). Que al mediodía al ver el dicente en el noticiero de canal trece una información relacionada con la desaparición de Nicolás Sabena quien estaría desaparecido desde hace varios días atrás, el compareciente decidió presentarse a la sede policial para determinar qué pasos debía seguir respecto de las mujeres que pretendían retirar el aparato del mismo”.
Sobre este episodio, afirmó Sabena que los camaristas lo tomaron parcialmente, sin advertir que allí queda claro que la esposa de Pepe Vargas, estaba participando del encubrimiento por la desaparición de Nicolás.
La mujer confió a este diario que la intención original fue presentar el escrito que aquí se compendia directamente a los camaristas, pero que no le fue aceptada esa posibilidad.
Aunque los jueces Piovano, Emma y Varela Geuna, tienen plazo hasta la semana próxima para dar a conocer la trascendente resolución, no sería de extrañar que entre hoy y el viernes se haga pública la decisión.
Anunció que irá al Consejo de la Magistratura
Rosa Sabena ya anticipó que no se quedará cruzada de brazos luego de la resolución que dicen los jueces sobre la prisión preventiva de los Vargas Parra.
Dijo que se presentará con su abogado en el Consejo de la Magistratura para plantear “las sospechas de parcialidad que tengo sobre estos jueces. Son los mismos que ya llegaron a una resoución arbitraria”, expresó.
Comentó que el fiscal general, Darío Vezzaro confirmó que la recibirá para ponerse al tanto de los últimos acontecimientos en la causa.
“Esto es horroroso han llegado a cuestionar el informe del Ceprocor que dice, claramente, que la sangre analizada es humana y no voy a permitir que sigan los atropellos”, dijo.
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