Si bien trascendió que el cuerpo presentaba disparos, oficialmente lo descartaron. Pedro Martínez fue víctima de una venganza, que podría ser pasional o vinculada con su trabajo. Se demoran los peritajes forenses y también los que se realizan al vehículo.
Según confiaron fuentes oficiales, se descarta que se haya tratado de un suicidio y todo se orienta a una brutal venganza por motivos desconocidos.
Hasta anoche, y a pesar del paso de los días, aún no estaban listos los resultados de la autopsia en la morgue judicial, trámite que ordenó el fiscal Gustavo Marchetti. Además, se dio un nuevo episodio de características mafiosas en la zona de Villa Carlos Paz, no hay detenidos ni sospechosos
Los rumores de un balazo
Una versión extraoficial señalaba que el cuerpo, que quedó severamente dañado por la explosión y posterior incendio del vehículo, presentaba el ingreso de al menos un proyectil de bala. Sin embargo, fuentes oficiales relativizaron esa versión, tras indicar que la autopsia no está concluida.
El crimen de Martínez se agrega a una serie de enigmáticas muertes registradas en los últimos tiempos en la provincia de Córdoba: el deceso del ingeniero Marcelo Arias, quien apareció flotando a metros del Centro Cívico de Capital con signos de una golpiza; los fallecimientos de los policías Juan Alós (de Drogas Peligrosas) y Damaris Roldán (del área 101), quienes aparecieron baleados en la cabeza en vehículos en un lapso de pocos días; el caso de un hombre quien apareció apuñalado junto a su hija degollada en un domicilio de la ciudad de Córdoba; además del episodio de un niño que falleció en un hospital, presuntamente tras recibir una golpiza por parte de un familiar.
Testimonios y llamadas
Respecto de Martínez, la investigación se centra en la toma de testimonios y en el análisis de las comunicaciones efectuadas por la víctima, quien tenía dos celulares encima cuando fue encontrado muerto.
El hombre, quien vivía con su familia en barrio Colonia Lola de la ciudad de Córdoba, fue hallado muerto el viernes por la noche en barrio El Parador de Tanti, un sector conocido como “villa cariño”. “Son muchas las parejas que acuden a ese sector alejado de viviendas para esparcimiento sexual”, comentó un pesquisa.
Martínez fue hallado en la parte trasera de un Peugeot 405 rural. El coche, que tenía un tubo de GNC, explotó, aunque no está claro qué sucedió primero: si el incendio o el estallido del artefacto.
Martínez tenía en su pantalón las llaves del auto, lo que da la pauta a los investigadores de que fue él quien condujo hacia ese lugar.
Ahora, ¿fue solo? ¿Lo citó otra persona para algo en particular? ¿Lo llamaron para arreglar un auto? En su poder tenía su billetera y dos celulares, lo que descarta un robo. Las líneas telefónicas están siendo analizadas por Policía Judicial para chequear las comunicaciones efectuadas y recibidas.
Hipótesis
“No descartamos nada”, dicen desde los Tribunales de Villa Carlos Paz. Sin embargo, hay hipótesis que tienen más peso que otras. En ese marco, una venganza de tipo “pasional” u otra vinculada a las actividades laborales de la víctima tienen preponderancia.
Martínez tenía antecedentes policiales por “hechos menores”. Distintas fuentes consultadas desvirtúan una venganza por alguna cuestión vinculada al narcotráfico. No se le conocen deudas.
“Tenía un trabajo inusual. Era un mecánico rodante, tipo ‘gitano’. Iba y venía de Córdoba a distintos puntos del valle de Punilla, para arreglar autos. Conocía a mucha gente, hombres y mujeres”, comentó una fuente. “No descartamos la posibilidad de que se trate de una venganza ‘pasional’. Quizá lo citaron y mataron...”, razonó otro vocero
Esa noche, antes de morir, estuvo con algunos hombres en Tanti, pero se fue sin decir nada. En la zona no se hallaron ni cápsulas de balas ni marcas de otros vehículos. No hay testigos presenciales. O nadie se anima a hablar, por ahora.
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