No saben cómo frenar la violencia en Confluencia

Es el barrio más convulsionado de Neuquén. El miércoles un grupo de jóvenes volvió a atacar a la comisaría con piedrazos y bombas incendiarias. Insistirán con un plan de prevención que se quiso implementar en su momento y quedó trunco.
El gobierno de la provincia de Neuquén y la Municipalidad renovarán esfuerzos para tratar de implementar una suerte de plan de prevención para evitar que se sigan repitiendo hechos de violencia en el barrio Confluencia. El miércoles en horas de la noche, un grupo de jóvenes volvió a apedrear la comisaría sin motivo alguno, lo que originó una serie de graves incidentes con la Policía que se extendieron hasta las 4 de la madrugada. Los violentos episodios comenzaron cuando policías transitaban por la calle Paimún y un grupo de personas comenzó a arrojarle piedras. Inmediatamente el ataque se trasladó hasta el destacamento policial, pero esta vez con bombas incendiarias del tipo molotov que comenzaron a impactar contra el edificio. La Policía repelió el ataque y logró que el grupo de jóvenes revoltosos se dispersara. “Hubo que correr a esta gente del lugar para evitar que nos incendien la comisaría”, lamentó el comisario Livio Alveal, director de Seguridad de la provincia. El “Fenómeno Confluencia” es un problema difícil de resolver u encierra un espiral de violencia cada vez más fuerte. Nuevamente un policía resultó herido como consecuencia del golpe que recibió en su cabeza cuando alguien le arrojó un elemento contundente. El hombre fue asistido y evoluciona bien, aunque el resultado podría haber sido peor. En el mismo lugar, otro policía perdió un ojo el año pasado cuando similares incidentes se desataron en el barrio. La misma Policía tiene miedo de reprimir ante la posibilidad de que la violencia sea mucho mayor, mientras que los jóvenes que ya tienen como práctica la agresión a los uniformados y a la comisaría saben que tienen esa ventaja a su favor y no dudan en divertirse de la manera más violenta. El secretario de Seguridad, Guillermo Pellini, reconoció que la situación es “preocupante” y que en los próximos días se intentará retomar la estrategia de acercarse al barrio para trabajar en la prevención. Ya se había intentado poner en práctica este plan, pero quedó trunco debido a la poca participación de la gente del lugar. Algunos por miedo, otros por desinterés. Lo cierto es que -según Pellini- se intentará volver a poner en marcha una iniciativa que involucre a funcionarios provinciales, municipales y dirigentes barriales para tratar de poner fin a esta violencia sin sentido que mantiene en vilo en forma permanente a miles de personas que habitan ese populoso y peligroso barrio del sur de la ciudad.

Comentá la nota