En los últimos meses creció en gran medida el hurto de estas partes de vehículos en la provincia. La mira sobre gomerías y talleres mecánicos.
Negocio rentable y penas flexibles parecen ser una combinación casi ideal para que en los últimos meses haya crecido el robo de llantas y cubiertas de vehículos en la provincia.
Los delincuentes no necesitan más que tiempo, un par de llaves y una gomería de barrio para concretar la venta del botín que puede dejarles cuantiosas sumas de dinero por mes.
Sin ir más lejos, el domingo 13 en Godoy Cruz a un auto de alta gama le sustrajeron las cuatro ruedas mientras sus dueños miraban el encuentro que disputaban River y Boca. En ese momento los vecinos no vieron ni escucharon nada, por lo que estiman los ladrones actuaron con rapidez.
Al respecto, el titular de la División Sustracción de Automotores, dependiente de la Dirección de Investigaciones de la Policía de Mendoza, Marcelo Villanueva, precisó que una de las razones del incremento de este tipo de robos se debe a las bajas penas que tienen estos delitos. “Cuando atrapamos a una persona robando una cubierta a las pocas horas sale en libertad debido a que la imputan por robo simple”, precisó.
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