El Sabalero debió sufrir más de la cuenta para abrochar su regreso a la Primera división

El Sabalero debió sufrir más de la cuenta para abrochar su regreso a la Primera división

Colón goleó a Boca Unidos por 3-0 y, de esta manera, volvió a Primera División luego de un semestre. Lucas Alario, desde el punto del penal, y David Ramírez, en dos ocasiones, marcaron los goles del Sabalero.

Colón se reconcilió con su historia y luego de un breve paso por la “B” Nacional recuperó un lugar en la máxima categoría del fútbol argentino, aquella que lo tuvo como protagonista durante 19 años ininterrumpidos. Costó más de lo que se pensaba, pero el objetivo se cumplió. Ayer, el Sabalero jugó el partido más importante de las últimas dos décadas, ya que un empate o una derrota lo hubiesen dejado en la “B” con todo lo que eso implicaba. El resultado final (3-0) no refleja para nada el sufrimiento que debió padecer el hincha y los jugadores que por momentos fueron devorados por los nervios y el temor al fracaso. Muchos de los futbolistas se debían una revancha y la tuvieron para acomodar las cosas y quedar en las estadísticas favorables del club.

A lo largo de estos meses se hicieron cosas bien y otras no tanto, pero el resultado final iba a determinar el éxito o el fracaso tanto de los jugadores como del plantel. Durante casi todo el torneo fue muy poco lo que entregó el equipo en el aspecto futbolístico. Pero en esta clase de partidos debía suplir esa falta de juego metiendo y corriendo como no lo había hecho en Pergamino.

Sin embargo, en el primer tiempo el marco espectacular que presentó la cancha (35.000 hinchas) terminó jugando en contra ya que a los futbolistas les pesó el entorno. En consecuencia los nervios y la ansiedad no le permitieron dar dos pases seguidos y en ese clima de tensión fue Boca Unidos el que mejor se plantó.

Santiago Raymonda manejó los hilos del elenco correntino, quien monopolizó el balón sin llevar demasiado peligro al arco de Jorge Broun pero insinuando más que el conjunto local. Un remate de Gonzalo Ríos y un centro de José Vizcarra que Fatura envió al córner, fueron las llegadas más claras del equipo conducido por Carlos Trullet.

Pero cuando se cerraba la primera etapa, la visita tendría la opción más clara para abrir el marcador. Nuevamente la defensa sabalera marcó en línea y José Sand habilitó a Ríos. El volante correntino le ganó las espaldas a Franco Lazzaroni y Lihué Prichoda y cuando enfrentó a Broun remató desviado. Con esa acción de peligro se cerró la primera etapa. Colón no pateó al arco y el arquero Matías Garavano fue un espectador de lujo ante un equipo irresoluto y atemorizado desde el inicio.

Pero está claro que las cosas cambiaron en el complemento, ya que el Sabalero salió a jugar con otra predisposición sabiendo que Aldosivi y San Martín de San Juan ganaban su partido y que de esta manera el empate no servía. No obstante, en el arranque fue nuevamente Ríos el que tuvo la chance de sepultar a Colón, pero falló en la definición.

Se jugaba el primer minuto y la situación fue un calco de la ocurrida en el final del primer tiempo. Aunque en este caso fue Raymonda el que lo asistió de manera magnífica superando el cierre de Lazzaroni. La respuesta de Colón fue un centro de Prichoda y un anticipo de cabeza de Yamil Garnier en la primera chance seria del equipo orientado por Reinaldo Merlo.

Pero para aumentar el padecimiento de todos, un inadaptado arrojó un elemento desde la platea este que impactó en la cabeza de Ríos. El mediocampista cayó al piso y el partido estuvo detenido por espacio de 15 minutos. Incluso el árbitro Germán Delfino aseguró que si el futbolista no podía continuar, el partido se suspendía.

Afortunadamente el mediocampista se recuperó y el encuentro continuó su curso. Fue vital el ingreso de David Ramírez en lugar de Matías Ballini para que el Rojinegro tuviera otra consistencia de mitad de cancha hacia adelante. Un error de Ortiz y Baroni le posibilitaron a Cristian Pavón generar un penal que Alario ejecutó con notable maestría. El 1-0 destrabó el partido y a partir de allí, Colón tuvo espacios para liquidar el pleito. Para eso debió aparecer Ramírez, que en un partido pagó con creces su llegada muy cuestionada después de un año sin jugar. Dos golazos desde afuera del área ayudaron a decorar el resultado.

La invasión de los hinchas dio por finalizado el juego, y desató la euforia contenida. Estuvo a 45 minutos de seguir en la “B” Nacional pero se despertó a tiempo. Su gente más que nadie merecía un festejo semejante.

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