Ruta 45: Alquimaq y el gobierno local acuerdan plan de mantenimiento mínimo

Como algunos usuarios volvieron a circular por la traza de tierra, que estaba protegida en previsión de la reanudación de los trabajos, la firma adjudicataria y el DEM resolvieron implementar un plan de trabajo para evitar deterioros - Una cuadrilla de la firma vendría la semana que viene
La firma constructora vial Alquimaq SRL y el gobierno municipal acordaron que, a partir de la próxima semana, una cuadrilla de la empresa retornará al obrador que ésta posee en esta ciudad, a los efectos de cumplir tareas de mantenimiento y preservación de la traza de tierra de la ruta provincial 45, que se extiende entre el paraje Hardoy, en este distrito, hasta la localidad de La Angelita, en Arenales.

El propósito es que, hasta el momento en el que puedan reanudarse los trabajos de construcción de la traza -y la repavimentación del tramo ya asfaltado- no se pierda el costoso movimiento de suelo efectuado en la parte de tierra, que ya está en las cotas de suelo cal y de suelo cemento, por lo cual fue preservado con una capa de dieciocho centímetros de suelo seleccionado.

Pero ante el retorno de la circulación vehicular por ese sector, más las intensas lluvias de los últimos tiempos, se impuso la necesidad de establecer este plan alternativo.

Este fue consensuado entre el jefe de Infraestructura de la comuna, Juan Carlos Cabrera, y los ingenieros Raúl Ybañez -gerente comercial- y Daniel Güalco -gerente de operaciones-, en representación de Alquimaq.

En ese sentido, Cabrera le aseguró ayer a este diario que desde Alquimaq manifestaron su firme compromiso de concluir los trabajos previstos, aunque esto dependerá de que se reacomode la situación económica. En buen romance, que Vialidad Nacional cancele los pagos atrasados y asegure un flujo constante para cancelar las certificaciones p0or avance.

NEUTRALIZACIÓN

Mientras tanto, y como este diario ya explicara, Alquimaq, el gobierno local, y las áreas ejecutivas de Vialidad Nación y Provincia, acordaron la implementación de un proceso de neutralización de plazo de obra, respecto de los trabajos de pavimentación (Rojas-La Angelita) y repavimentación (Hardoy hasta 31), de la ruta provincial 45. Este sistema tendrá vigencia hasta abril del año próximo.

Lo que sucedió fue que Alquimaq, en previsión de que ya no podría cumplirse el plazo -oportunamente reprogramado respecto del original- fijado para abril de 2013, en virtud de los atrasos en los pagos por certificaciones de avance de obra y por redeterminaciones automáticas de los componentes del presupuesto, ya estaba evaluando desde fines de agosto último tal posibilidad.

Empero, la firma no se retiró de la obra, sino que -es redundante explicarlo- se ha neutralizado el plazo de obra hasta que se logre una adecuada recomposición económica. Por lo cual, como también habíamos anticipado, Alquimaq mantiene su obrador de la ruta 45 aunque con personal y equipo mínimos, ya que la firma también trabaja en otros emprendimientos.

SITUACIÓN

Por ende, y de momento, la realidad es que los trabajos de construcción de la ruta provincial 45, puntualmente en lo que se refiere a la pavimentación del tramo Rojas-La Angelita, están paralizados, en virtud de la prórroga que opera sobre el plazo previsto para el final de obra (abril de 2013).

¿Qué significa esto? Lo siguiente. Como se sabe, en virtud de las graves complicaciones que generaron los atrasos de los pagos por certificación de avance de obra, que se acumularon durante buena parte de 2011 a la fecha, Alquimaq, Vialidad Nacional (ente de financiamiento y supervisión) y Provincial (responsable e inspectora del proyecto), acordaron un nuevo plazo de obra, previsto para el 30 de abril de 2013.

Pero como la situación de la obra, respecto del abastecimiento financiero, ha seguido siendo irregular -si bien hay que reconocer que gestiones del gobierno local permitieron destrabar algunos pagos pendientes bastante importantes-, al punto que hoy Alquimaq reclama deudas por un total aproximado de unos 27 millones de pesos -que ya describiremos cómo se discriminan-, al no poder avanzarse y seguir corriendo el plazo prefijado, la firma corre el riesgo de comenzar a recibir las sanciones previstas en la legislación que regula las obras públicas.

Por eso fue implementada una neutralización del plazo de obra. Obviamente, puede suceder que las gestiones que activamente se realizan ante los organismos nacionales tanto por parte del gobierno local, como de la propia Alquimaq, finalmente rindan nuevos frutos y se logre recomponer la situación. Es de esperar que sea esto lo que suceda.

Es que, en efecto, se está en una instancia crucial de la obra, en la que sólo resta la ejecución de algunas alcantarillas y accesos vecinales, mientras la traza de tierra ya está con el suelo-cal instalado e, incluso, y a costas de la firma, se avanzó con el suelo-cemento.

Son los pasos previos al asfaltado, que comienzan con la imprimación y el vertido y alisado de la superficie de circulación, más las etapas finales de señalización horizontal y vertical. Para ello, Alquimaq cuenta con planta de asfalto propia. Pero sería absurdo poner en marcha la costosa logística para su traslado a Rojas, si la empresa no obtiene las seguridades económicas que necesita.

Alquimaq, indicábamos antes, reclama una deuda global cercana a los 27 millones de pesos. Esto se discrimina a razón de unos 7 millones por certificaciones de avance de obra correspondientes al período que va de enero a julio últimos; y unos 20 millones de pesos por redeterminaciones de precio. Cabe explicar que la obra fue presupuestada con valores correspondientes al año 2009, hoy obviamente desfasados. Por ello, Vialidad Nacional tiene un sistema automático de redeterminación de precios, que se aplica semestralmente, si no estamos equivocados.

Pero también es importante mencionar que, según nos indicó justamente en setiembre último el responsable de la obra, ingeniero José Roca, Alquimaq mantendrá su obrador de la ruta 45, y sostendrá una estructura mínima montada a los efectos de los trabajos, en previsión de que, como se espera, el panorama termine finalmente aclarándose.

EN SÍNTESIS

En buen romance, la empresa está «aguantando» unos 27 millones de pesos por su cuenta. Obviamente, una firma privada no interviene en una obra, sea pública o particular, para perder dinero, por lo cual, en coincidencia con la extensión de los plazos de obra, se fijó una estrategia para seguir adelante con los trabajos, hasta solucionar esa situación.

En efecto, al redefinirse los términos pautados, extendiendo el final de la obra para abril de 2013 (esto incluye no sólo el asfaltado del tramo de tierra sino la repavimentación del tramo hasta la 31), desde Alquimaq se optó por definir un plan de trabajo que se focalizó en la terminación de las obras de arte en hormigón -una gran alcantarilla longitudinal en Sol de Mayo, más cerca de 50 alcantarillas transversales en los accesos a los campos y predios circundantes-, mientras que el suelo cal, recientemente instalado, fue protegido por una capa de suelo seleccionado de unos dieciocho a veinte centímetros.

Lo que sucedía fue lo siguiente. No se consideraba prudente, ni operativa ni económicamente, avanzar con el suelo de cemento, que es el paso previo inmediato a la imprimación, hasta que no se tuviese la certeza de que habría fluidez en los pagos por certificación de avance. Es que todo lo que sea hormigón, para no hablar de derivados del petróleo, como el asfalto, se pagan en contado rabioso, cash, y sería absurdo llegar a esa instancia para tener que paralizar todo y tener que recomenzar.

Si se logra superar esta instancia crucial, no habría ya motivos para preocuparse por la conclusión exitosa del proyecto, por cuanto las demás etapas, desde la imprimación de la traza, el asfaltado y la repavimentación de la traza actual, son infinitamente más rápidas que lo que han sido los demandantes movimientos de suelo en la parte de tierra de la arteria provincial.

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