Ruptura en el bloque FPV: La “avivada” de Sequeira

Ruptura en el bloque FPV: La “avivada” de Sequeira
Escribe OMAR BELLO - (twitter @lavidaesbello) - Parece que los socialistas ya no son lo que eran. Con las mañas bien aprendidas, el concejal Juan Manuel Sequeira desató una guerra anticipada en el FPV.

“Juan Manuel Sequeira se pasó de vivo y jugó su juego.”, comentó un alto dirigente justicialista nacional. ¿Por qué? Se cortó solo al advertir una hendija en el comunicado de prensa que respaldaba la gestión del camporista Javier Caliri al frente del ANSES, y generó un terremoto en el bloque del FPV (armó un interbloque con Santiago Aguiar).

¿Cuál era la hendija? ¿Quién puede en este tiempo defender a La Cámpora y salir bien parado ante la sociedad? Si incluso Rocío Giaccone busca despegarse de esa agrupación para pelear por la intendencia.

Como dije el fin de semana, la guerra por el ANSES se encuadra en el avance del dirigente Oscar Romero dentro del justicialismo local. Caliri es una suerte de “Peón del Rey” a voltear y su defensa, aunque parecía aglutinar a todo el FPV, no tenía un verdadero soporte en Santiago Aguiar, hombre de Romero y a partir de ahí cercano a Julián Domínguez.

Claro que nadie quería sangre y la posibilidad de un acuerdo, quizá débil pero acuerdo al fin, estaba en el aire. La idea era que Caliri fuera decapitado sin que se instalara la sensación de carnicería. Parece imposible pero el justicialismo hace este tipo de cosas y suelen salirle bien.

Esta vez Santiago Aguiar respondió a los mandos naturales y, dejando de lado una gran oportunidad política, evitó echar leña al fuego esquivando el placer de tirarse a la yugular de Caliri sin piedad. Tuvo la capacidad de entender que un quiebre abrupto entre ambos grupos implicaba un costo alto (y eso que sus compañeritos le hacen la vida imposible en el Concejo).

Sin muchas oportunidades reales en el territorio político, bajo nivel de conocimiento en la población y alianzas débiles, Sequeira habría pensado en su propia carrera y rompió lanzas sin pedirle permiso (quizá deba pedir perdón) a nadie.

El tiempo pasa rápido y los riesgos de quedarse sin el pan y sin la torta estaban a la vuelta de la esquina para el edil socialista. Perdido por perdido, advirtió algo que hasta Rocío Giaccone sabía de antemano: Sostener a Carili costaría mucho en términos políticos. Debían hacerlo pero con habilidad de artesanos, evitando la masacre.

Viendo esa hendija, este socialista que, se ve, aprendió los trucos de sus compañeros peronistas, decidió levantar su dedo y dejó al FPV local partido al medio.

La jugada le salió bien ya que, por lo menos a primera vista, forzó una alianza con Santiago Aguiar quien, en la práctica, era el que venía sosteniendo una lucha sorda y bastante solitaria con buena parte del bloque (no Sequeira). En buen criollo el niño bonito amasó el pan y en un descuido el socialista se lo comió igual que el Chavo del 8. Obvio que están lejos de admitirlo en público.

La audacia de Sequeira hizo pensar a todos que la ruptura en ciernes viene de una lucha entre Oscar Romero/Julián Domínguez, y La Cámpora (Rocío Giaccone) junto a Kolina (Gustavo Traverso). Sin embargo el tramado no es tan sencillo. Si bien ambos “grupos” se disputaban el ANSES, no estaban dispuestos a chocar de frente a toda velocidad. Fue la “autopromoción” del socialista lo que aceleró las cosas y terminó “obligándolos”.

A simple vista se diría que Juan Manuel Sequeira ganó. No sólo dejó a Santiago Aguiar (otra vez) en el lugar de timorato que tiene que mandar al frente a un socialista sin demasiado arraigo en la política local porque él no se anima, sino que se ubicó en la facción que, según parece y como mencionamos en la nota del sábado pasado, va ganando posiciones en Junín: Romero/Domínguez.

¿El problema? Enojó a mucha gente importante. Después de todo las cabezas deciden cuándo y de qué manera enfrentarse, no les gusta ser llevados de la nariz por un socialista que está definiendo su futuro personal y se tira a la pileta.

Rocío Giaccone (La Cámpora), Gustavo Traverso (Kolina) y Oscar Romero (Julián Domínguez) podrán pelear pero tienen un peso específico que Sequeira mira con la “ñata pegada al vidrio”, igual que en el tango. Se los podrá criticar pero ganaron sus espacios caminando la calle y embarrándose todo lo necesario. El concejal socialista avanzó amparado en esa ventaja obvia de los partidos pequeños: “No soy de aquí ni soy de allá”. Los “animales” que enfrentó podrán tener todas las culpas menos la de no haberse definido claramente: “Soy esto”.

Les ganó de mano pero la “avivada” de hacer explotar la bomba sin autorización directa tendrá sus consecuencias, y no todas serán positivas aunque en el corto plazo parezca haberse alzado con la corona del triunfo. Por ahora disfruta de su interbloque con Santiago Aguiar. Yo que él tomaría algunas precauciones…

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