Ruidos molestos y desórdenes en la zona portuaria

Ruidos molestos y desórdenes en la zona portuaria
Los vecinos afirman que este sector es destinado para la ingesta de alcohol por la madrugada. Además hay daños en edificios y monumentos.

Vecinos del puerto reclamaron por su tranquilidad a quien corresponda ante la reiteración del estruendoso volumen de altavoces en autos estacionados en el lugar hasta la madrugada (o las luces de un nuevo día), “picadas” con los vehículos, ingesta de alcohol de los jóvenes, el deterioro de los edificios de la Aduana (pintadas de paredes con aerosol) y el reciente robo de una puerta de aluminio del baño público allí existente.

Prefectura no puede intervenir porque no es de su competencia; Guardia Urbana dispone de poco o nulo personal y se atiene a la aplicación de multas por contravenciones, Policía de Entre Ríos vigila que no haya desórdenes, hace patrullaje en la zona. Pero el panorama no cambia.

No dieron la vuelta al mundo pero sí por varios lugares de la ciudad: cambiaron- obligados- plaza Ramírez por plaza Urquiza. Allí permanecieron poco tiempo porque era incompatible su algarabía trasnochada y el descanso de los vecinos.

Pusieron la brújula rumbo al norte y llegaron hasta el monumento a La República, conocido popularmente como “las manos”. Allí tampoco el escenario resultó el adecuado. La remodelación de la zona portuaria, el asfaltado de la avenida Paysandú, su iluminación atrajo a los jóvenes y allí se instalaron.

Claro que no es aséptica su presencia: el alcohol, la música con decibeles de recital de rock, escapes libres de motos y autos, los desafíos en la pista sui generis de tránsito pesado e Yrigoyen hasta el monumento a La Madre es una mezcla nada recomendable. Y menos para los “invitados” del barrio que participan sin querer de tan animada fiesta nocturna.

Proyectan reforzar los controles

“Habrá que extremar los controles”, dijo el Jefe de Policía Julio Brumatti y agregó “pero que los muchachos permanezcan ahí”. Reacondicionar el Parque de la Ciudad para tal fin, propone alguien. Y así surgirán otras inquietantes propuestas. Y los jóvenes esperando que sus mayores decidan “qué hacer con ellos”. Con los jóvenes. Hijos de esos mayores.

Comentá la nota