El problema se generó por el despido de dos empleados. Luego de una negociación con el gremio, se logró la reincorporación.
En la mañana de ayer, Gustavo San Martín, quien se desempeñaba como gasolero y pañolero en el sector de talleres de Vía Bariloche se encadenó en el ingreso del establecimiento, ubicado en Ruta 22. Adoptó esta actitud al tomar conocimiento que había sido despedido de la empresa y para reclamar su reincorporación.
“Llegué esta mañana (por ayer) y me despidieron. Me dieron un telegrama que dice por razones de mejores servicios. Es decir que mejor servicio para ellos es despedir personal”, explicó el trabajador.
Según testimonio de San Martín, no tuvo ningún inconveniente. “Estuve accidentado tres meses y volví hace dos. Ahora me encuentro con esto”, comentó.
Por su parte, Fernando Obreque también estaba reclamando porque le impidieron su ingreso a la empresa.
A su protesta se sumaron otros empleados, quienes quemaron algunas gomas y cerraron una reja impidiendo el ingreso de los transportes. Este grupo también manifestó su reclamo, denunciando que trabajaban horas en negro como el caso de los feriados, que traen personal desde el norte. “Ahora comienzan a reducir el personal, porque toman mucho para la temporada”, afirmó San Martín.
Mientras los manifestantes esperaban el arribo de Ángel Rubio, titular provincial del gremio Unión Tranviarios Automotor. Desde la empresa se radicó una denuncia en la Comisaría Cuarta.
Poco después personal policial se acercó a la empresa, donde les informó a los empleados que concurriría una jueza con una orden de desalojo. Hecho que nunca ocurrió por el resultado del acuerdo entre Vía Bariloche y el sindicato.
El gremialista llegó pasadas las 16 y concretó una negociación que derivó en resultados positivos para los trabajadores.
Desde este medio se tomó contacto con una referente de la empresa, quien se comprometió a dar su versión de los hechos más tarde. Sin embargo, fue imposible contactarla posteriormente.
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