Rottemberg dijo que “en las expectativas para esta temporada somos más cuidadosos”

Rottemberg dijo que “en las expectativas para esta temporada somos más cuidadosos”
En una entrevista a fondo en los estudios de Radio Brisas, el productor Carlos Rottemberg, sostuvo que son cautelosos con las expectativas para esta temporada de verano por lo sucedido el año pasado donde disminuyó la cantidad de gente que se acercó a los teatros. “Después de la experiencia del año pasado venimos como más cuidadosos y el mejor detalle es que la temporada no tiene una polarización como otros años”, señaló.
Al respecto dijo que “estamos en 8 de enero y ninguna de las figuras salió a decir que es primera. Eso tiene que ver con que dicen que el que mejor recaudación tiene es el que más gente lleva y no es cierto. Son cautos, no se atreven a decir soy primero”.

Lo que sí es cierto indicó es que “al haber una cabeza a cabeza entre compañías teatrales se sabe que no ha habido una definición por parte del público. Entones vamos a encontrarnos que los que han tenido más convocatoria una semana la otra cambia”.

En esta línea, consideró que “no hay una polarización y soy de los que creen que el hecho que muchas fuentes de trabajo se repartan la torta del ingreso no le hacen mal a la actividad”.

Repasando lo ocurrido en la temporada pasada donde las salas de teatro no tuvieron el público esperado señaló que “la ciudad de Mar del Plata el verano pasado tuvo menos público que años anteriores. La actividad nuestra que es la teatral también se vio disminuida en esa misma proporción”.

Lo que ocurrió explicó que “fue porque a finales de 2012 el servicio meteorológico anunció que se venia un enero frío y lluviosos y fue así. En enero tuvimos solo 7 noches la refrigeración entonces una ciudad que se precia de ser balnearia decirle a la gente dos meses antes que no va a haber buen tiempo cuado el atractivo principal es la playa caen las reservas, como pasa en el sur cuando anuncian que no va a haber nieve”.

No obstante, aclaró que “el año pasado se sintió el golpe del clima pero no solo en Mar del Plata sino en la Costa Atlántica”.

Los inicios de Carlos Rottemberg

Rottemberg nació en Mataderos cuando su madre tenía 17 y su padre 21 años. “Como toda pareja con mucha limitación económica se fueron a vivir a la casa de mis suegros. Empezaron a trabajar juntos en los años 56 y en abril del 57 nací. Tengo el recuerdo a ese olor al frigorífico que el barrio de Mataderos tiene impregnado”.

Su padre, que vive en la actualidad, “comenzó a fabricar pompones de piel que recortaba de cueros en Mataderos y mi mamá se tomaba dos colectivos hacia Once para venderlos. Hacía como 50 o 60. Eran como una novedad”, recordó.

Luego, precisó que “se pudo anexar los plumeros de piel que vendía yo en una esquina de Once diciendo de que era el mejor regalo para el arbolito de Navidad pero un día me llevaron a la comisaría Séptima acusado de vagancia en la vía pública”.

Su lujo en aquellos años “era venir con mi hermana los cuatro a Mar del Plata y parar en el Hotel Lima frente a la vieja terminal”, señaló al tiempo que aclaró que “nunca me interesó tener un country, un departamento en Miami o un yate. Seguí aquello de mi viejo que a él le permitió ser presidente de la Cámara de Cuero de la Argentina y a mi tener un lugar en el mundo en el teatro a partir de las reinversiones de la entrada que compra el público”.

Sus primeras producciones

Rottemberg recordó que “a los 17 años alquilé mi primer sala con la idea de pasar cine infantil porque en mi cabeza no existía el teatro. Tenía una noviecita de nombre Gisela que había inventado a los 15 como un proyecto alquilado de 16 milímetros, entonces los sábados y domingos hacía cumpleaños infantiles pasando un festival de Tom y Jerry”.

¿Cómo llegó a producir los almuerzos de Mirtha Legrand?

El productor afirmó que a Mirtha Legrand la conoció en 1989. “Fui a producirle una comedia teatral en el Atlas estrenando para la Navidad del 89 y para toda la temporada del 90. Estaba Juan Carlos Calabró. Juan Carlos Mesa e Iliana Calabró entre otros. Debutamos en el Atlas y fue muy graciosos porque para un elenco lo más importe es ponerse de acuerdo a donde ir a comer”, expresó.

“Al terminar la obra nos íbamos a comer y ella se sentaba en la punta de la mesa y le decía a los actores donde sentarse y le pedía que cuenten algo”, contó. En ese momento, rememoró que “a Daniel Tinayre le dije que Mirtha estaba haciendo los almuerzos gratis y ahí empezó todo”.

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