Rotondas: en Junín nadie parece respetar las normas de tránsito y reina el caos

Rotondas: en Junín nadie parece respetar las normas de tránsito y reina el caos
Diseñadas para evitar colisiones frontales, el desconocimiento o violación de las prioridades de paso las convierte en un verdadero peligro para peatones y conductores. En las glorietas de nuestra ciudad, se observan a diario situaciones de riesgo.

Para muestra basta un botón. Y como dice el dicho, si el tránsito en Junín es un caos, ver el comportamiento de los conductores en las rotondas es suficiente para obtener un diagnóstico general sobre la situación vial en la ciudad.

Dentro del conglomerado urbano de Junín hay tres rotondas, situadas en: avenida San Martín y Primera Junta, San Martín y República, e Intendente Respuela y Benito de Miguel.

En las tres intersecciones, a diario se observan conflictos entre automovilistas, motociclistas y peatones. Éste último grupo en particular es el más vulnerable a la hora de intentar cruzar, ya que al no haber ni semáforos ni sendas peatonales, quedan relegados a la “buena de Dios”, cuando intentan cruzar una esquina con vehículos asechando por todos los flancos.

Luego, son recurrentes las situaciones con autos que quedan “atrapados” hasta varios minutos en una esquina o rotonda porque nadie les cede el paso, aún cuando les corresponde; autos y motos que circulan sin siquiera advertir que se está frente a una rotonda, obligando a quienes están dentro de la intersección a frenar y ocasionando embotellamientos y colisiones traseras; conflictos entre quienes transitan sobre una arteria, van a girar a la derecha y no respetan a quien venía por una arteria; entre otras tantos episodios confusos y riesgosos que se suceden a cada instante.

Parte de este problema surge por la falta de señalización horizontal y vertical en las avenidas, en cruces donde no hay carteles de “ceda el paso” o “pare”, y de sendas peatonales.

Aunque absteniéndose a la Ley de Tránsito Nacional 24.449, que rige en todas las calles del país, los principales responsables de volver caótica la situación en las rotondas son los conductores. Y cabe destacar este punto, porque más allá de que haya o no señalización en dichas confluencias, la normativa es muy clara al respecto sobre cómo se debe circular en dichas intersecciones y quiénes llevan la prioridad de paso.

En el punto e) del artículo 43 de la mencionada ley 24.449 se establece que “si se trata de una rotonda, la circulación a su alrededor será ininterrumpida sin detenciones y dejando la zona central no transitable de la misma, a la izquierda. Tiene prioridad de paso el que circula por ella sobre el que intenta ingresar debiendo cederla al que egresa, salvo señalización en contrario”.

En el mismo artículo, se mencionan antes otros dos puntos sobre giros, que también son escenciales cuando se utilizan estas intersecciones para doblar a otra arteria: “para realizar un giro debe respetarse la señalización, y observar las siguientes reglas: a) Advertir la maniobra con suficiente antelación, mediante la señal luminosa correspondiente, que se mantendrá hasta la salida de la encrucijada; b) Circular desde treinta metros antes por el costado más próximo al giro a efectuar; c) Reducir la velocidad paulatinamente, girando a una marcha moderada.

Además de las tres rotondas mencionadas anteriormente, hay otras intersecciones, tipo “semi rotondas” en San Martín y Roque Sáenz Peña y San Martín y Rivadavia, donde ante la falta de señalización y el hecho de no terminar siendo ni una rotonda ni un cruce regular, la situación se vuelve aún más confusa.

El Centro Experimental de Seguridad Vial (Cesvi) realizó un estudio sobre rotondas Concepción del Uruguay, Entre Ríos, y los resultados arrojaron que más del 81% de los conductores no respetaban la prioridad de paso en una de las rotondas de mayor concurrencia; el 19% restante no podía entender si la acción de frenar y ceder el paso estaba ligado a una norma o a la situación de conflicto que momentáneamente se genera sobre el cruce, dado que ese mismo conductor en la siguiente encrucijada, tiene un comportamiento absolutamente distinto al que se había observado previamente.

Gustavo Brambati, adscripto a la Gerencia General del Cesvi, sostiene que “las rotondas son una de las configuraciones en donde se pierde la prioridad de paso de la derecha. Esto se justifica porque se trata que el tránsito no se trabe dentro de la rotonda y por consiguiente, obstaculice toda la intersección”.

Una de las rotondas más peligrosas de Junín es la de San Martín y Primera Junta, en donde la misma fisonomía de la rotonda hace que ésta pase desapercibida. Cabe destacar que las rotondas son recursos urbanísticos diseñados para evitar los choques frontales y laterales en intersecciones peligrosas. Las mismas funcionan como obstáculos para obligar a quienes conducen por estas vías a frenar y respetar la normativa vigente para la circulación en rotondas. Por lo cual, su superficie debe ser más grande, o sobresalir a la de las arterias, de modo que nadie pueda seguir de largo.

Lo que ocurre en San Martín y Primera es que la circunferencia de la rotonda es más pequeña al tamaño de las avenidas que la cruzan. Es más, funciona como parte del boulevard de la avenida San Martín. La consecuencia es que a diario se observan autos que transitan por ambas vías, sin disminuir la velocidad, sin mirar si viene otro vehículo y mucho menos ceder el paso al que circula por la rotonda. Esto genera situaciones de peligro constante, y para peor, innumerables accidentes.

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