Circular ayer por las calles rosarinas volvió a convertirse en toda una odisea. La Corriente Clasista y Combativa (CCC) y distintas organizaciones sociales como Barrios de Pie, Polo Obrero, MST-Teresa Vive, Cuba y Pueblo Originarios en Lucha, llevaron adelante más de una decena de piquetes en reclamo de la implementación del programa Argentina Trabaja, que en Buenos Aires activó a unos 75 mil desocupados y otorga un sueldo de 1.200 pesos en contraprestación comunitaria.
Como los piquetes fueron sorpresivos, hubo múltiples problemas a la hora de desplazarse por la ciudad y se generaron embotellamientos. En algunos de ellos no faltaron automovilistas con los ánimos crispados, calcando casi las postales que se habían plasmado el día anterior, cuando las organizaciones sociales comenzaron sus dos jornadas de protesta.
No obstante, el jueves había sido aún peor, ya que a raíz del paro municipal no había inspectores que advirtieran a los automovilistas la presencia de los piquetes y organizaran el tránsito. A raíz de esto, todo se volvió muy caótico y hasta se registraron escenas que rozaron la violencia.
El referente de la CCC en Rosario, Eduardo Delmonte, puntualizó que a esta ciudad no llegó ningún plan del programa Argentina Trabaja y trascartón indicó que, a su entender, esa ausencia "es parte de una movida política que el gobierno nacional lanzó para hacer campaña rumbo al 2011".
En rigor, el plan sólo se está llevando adelante en la provincia de Buenos Aires, donde ya beneficia a 75 mil personas. Quizás ese contraste sea lo que más controversia genera en el interior del país. Ayer hizo eclosión en Rosario y provocó un sinnúmero de inconvenientes.
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