Los gritos clamando por ayuda sobresaltaron ayer a la mañana a los empleados de la Dirección de Parques y Paseos de la Municipalidad.
El suceso se encuadra en un contexto de marginación y pobreza. El hombre acusado de la violación es un indigente que vivía en la carpa donde se concretó el ataque. Una fuente policial señaló que todo se inició cerca de las 3 de ayer. A esa hora, A.M.A., de 60 años, estaba parada en la puerta de su casa situada en la zona del parque Independencia cuando apareció un hombre identificado como D. I., de la misma edad.
Apenas estuvo frente a la mujer, según el vocero consultado, el hombre le dijo que un amigo la estaba esperando y que él la acompañaría. Así la llevó a la plazoleta situada en el cruce de 27 de Febrero y Moreno, a pocos metros de las oficinas de la Dirección de Tránsito y del predio de Parques y Paseos. Cuando llegaron al espacio verde la hizo entrar en una carpa improvisada donde pernocta.
Allí le ató las manos y los pies y la amordazó con un trapo. La intimidó entonces con un cuchillo de cocina y la sometió. A.M.A. quedó a merced del agresor unas cinco horas hasta que pudo pedir ayuda. Sus gritos fueron escuchados por empleados de Parques y Paseos. Los trabajadores dieron aviso al 911 y una patrulla del Comando Radioeléctrico acudió al lugar. Los policías sorprendieron a D.I. en pleno ataque sexual.
La mujer fue liberada y el hombre trasladado a la comisaría 5ª. A su vez, A.M.A. fue asistida por la Comisaría de la Mujer y derivada al Hospital Roque Sáenz Peña por los golpes en la cara y las marcas en los tobillos y muñecas de las ataduras.
Relato. Con relación al episodio, A.M.A. contó que ya conocía al agresor. "Fui una estúpida. La semana pasada me llevó a la carpa y me quiso violar", le relató a los investigadores desde la cama del Sáenz Peña, donde estuvo internada.
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