Roquel: "Sé que mi gestión no satisfizo a todos los vecinos"

El Intendente lo afirmó en el marco del discurso que efectuó ante el Concejo Deliberante. Hizo un balance de sus dos gestiones, en el que puso énfasis, entre otras cosas, en el tránsito. Reconoció que las políticas viales no lograron disminuir los accidentes y advirtió que debe haber un “contrato social” con un cambio de actitud y de cultura.
El intendente de Río Gallegos, Héctor Roquel, ofreció ayer por la mañana el último discurso de su gestión que estaba previsto para la sesión inaugural del Concejo Deliberante, y que por motivos personales postergó. Fue durante la cuarta sesión ordinaria del cuerpo deliberativo local, que contó con la presencia de los siete concejales y de los secretarios del Departamento Ejecutivo Municipal.

En la oportunidad, el mandatario realizó un balance de sus dos gestiones, haciendo hincapié en la participación ciudadana y enumerando las acciones llevadas a cabo por cada una de las áreas con mayor importancia social de la comuna.

En su extensa alocución, Roquel enumeró acciones llevadas a cabo en materia cultural, social, deportiva, de infraestructura y servicios; de promoción de la participación; de fomento, cuidado y concientización de temas ambientales, entre otras cuestiones. Y en este sentido, vale rescatar que marcó un párrafo especial para la problemática del tránsito.

Problema vial

“Si bien estamos convencidos de haber realizado muchas acciones positivas para enfrentar esta problemática, como campañas de concientización y educación, mejoramiento de la trama urbana, adecuación y ampliación de la señalización vial, corrección de los circuitos de circulación vehicular y sistematización de los controles, especialmente en lo referido a alcoholemia; debemos reconocer que las políticas desarrolladas en materia de tránsito no han logrado mejorar visiblemente las condiciones conflictivas. Sin embargo, podemos afirmar que avanzamos en el sentido correcto, que es lograr un cambio de cultura y de actitud, tanto de conductores como de peatones. Para lograr estos cambios se necesita además de mejorar controles y tomar conciencia, incorporar a la vida en comunidad valores que nos ayuden a eliminar esta conflictividad, como la solidaridad, la tolerancia y la paciencia, acciones que no dependen exclusivamente de un Departamento Ejecutivo, sino del compromiso de todos los actores sociales que integran la trama comunitaria. Para mejorar y corregir este aspecto de la vida ciudadana, necesitamos mucho más que señalizaciones correctas, presencia de inspectores en las calles o leyes más rigurosas: se necesita un verdadero contrato social, porque de lo contrario sólo lograremos calles más organizadas, mayor percepción de multas y más sanciones, pero cada mañana seguiremos recibiendo las luctuosas noticias que día a día difunden los medios de comunicación”, dijo.

Luego de realizar esta reflexión por la problemática del tránsito y sus irreparables consecuencias, como así también de enumerar acciones que efectuaron desde las diversas áreas y secretarías del Departamento Ejecutivo Municipal, el intendente Roquel hizo alusión a la oportunidad de hablarle a la comunidad, en lo que fue su último discurso antes de finalizar el mandato con el que la ciudadanía de Río Gallegos lo eligió en el año 2003, y que fue renovado en 2007.

En su balance final, el mandatario recordó que recibió “un Municipio con una situación difícil, pero al mismo tiempo tenía una estructura subyacente, tanto de empleados municipales como de vecinos comprometidos con la ciudad. Esto fue lo que permitió recuperarnos rápidamente, adecuar nuestra visión a la realidad recibida y ponernos a trabajar, tratando de plasmar en la gestión las mismas convicciones, ideales y sueños que me guiaron en toda mi vida política”, dijo.

“Quien ha asumido alguna vez un cargo público, sabe que muchas propuestas que se llevan como certeza, deben ser modificadas ante la realidad del trabajo diario y el conocimiento que da la experiencia al frente del cargo, pero también no puede desconocerse que no hay peor gestión pública que aquella en la que no se honran las convicciones, lo ético y moral que nos ha moldeado como hombres públicos. Es de necios aferrarse a propuestas que van en contra de la realidad, y es de pobres de espíritu resignarse a la inmovilidad o a traicionar los sentimientos más profundos, ante las adversidades”, destacó.

Sinceramiento

“Sé que mi gestión no ha satisfecho a todos los vecinos. Hay muchas acciones que no hemos realizado correctamente, errores que hemos cometido y compromisos que no acabamos de honrar. Vaya como descargo, que nuestro obrar ha sido llevado adelante de buena fe, tratando de hacer lo mejor en cada caso, y que cuando nos equivocamos, lo hicimos por obrar y no por quedarnos de brazos cruzados”.

El Intendente confió en que “en las sucesivas gestiones municipales, se mantengan y perfeccionen los avances, especialmente en materia de participación y compromiso ciudadano, y que al mismo tiempo se encuentren las soluciones a los problemas que aún subsisten en Río Gallegos y que no pudimos o no supimos solucionar adecuadamente”.

Para finalizar sostuvo que “Río Gallegos es una ciudad que merece ser vivida. El camino recorrido hasta aquí, en estos jóvenes 125 años desde su fundación, es apenas un instante en la larga y fecunda vida que le espera. Estoy convencido que con el tesón, la tozudez y el espíritu que marcaron los pioneros y que caracteriza a los santacruceños, nuestra sociedad conseguirá mejorar los aspectos negativos que aún subsisten y logrará armonizar las aspiraciones individuales, en procura de un futuro mejor. Haber participado en sólo un instante de ese proceso es un privilegio del que estaré agradecido toda mi vida”, concluyó.

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