En ambos hechos fueron detenidos los causantes. Hay un hombre de 44 años detenido y demoraron a dos chicos de 13 años.
El más preocupante de los hechos ocurrió en la intersección de calles España y 20 de Febrero, en el corazón de la ciudad, cuando dos niños rompieron el vidrio de un local y se dieron a la fuga.
Momentos después la Policía los apresó a 50 metros del lugar y los demoró, aunque desde el Juzgado de Menores dispusieron que ambos sean entregados a sus familiares.
A pocas cuadras de ahí, en la intersección de las calles Esteco y La Rioja, un hombre de 44 años también fue detenido por causar destrozos en uno de los vidrios de un supermercado de la zona.
Al parecer, el ladrón ingresó al local por la playa de estacionamiento del mismo y quería robar las motocicletas que estaban estacionadas en el lugar.
Según los efectivos, el causante se encontraba en estado de ebriedad, pero no opuso resistencia al ser sorprendido.
Tras el examen médico, el hombre fue trasladado hacia Alcaidía Judicial donde quedó detenido y en las próximas horas será indagado.
Otros hechos similares
Si bien en el último año se registró una gran cantidad de hechos realizados por esta nueva modalidad delictiva, hubo uno que tomó mayor trascendencia que los demás.
A mediados de junio pasado, alrededor de las 3, al menos dos desconocidos arrojaron una piedra de gran tamaño contra una vidriera del local de informática Miguel Llaó, situado en la calle Balcarce al 300, frente a la Central de Policía, de esta ciudad.
Horas después, el jefe de la Policía, Marcelo Lami, se refirió al hecho ocurrido a escasos metros del establecimiento y dijo que “vivir a la par de la Jefatura tiene que ser sinónimo de seguridad al 100%”.
“Este hecho fue una cachetada a la fuerza”, aseguró en esa oportunidad y agregó que ese es un edificio de trabajo administrativo y solo quedan cuatro policías de noche.

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