En la noche del viernes, nueve oficinas de estudios jurídicos fueron abordadas por estos delincuentes. Los ladrones vestían de traje.
Los delincuentes vestían traje negro, corbata y lentes oscuros y aprovecharon un descuido en la puerta principal del inmueble para ingresar de incógnitos.
Las oficinas desmanteladas están en tres pisos del lugar: empezaron por el cuarto piso, continuaron con el tercero y al llegar al segundo, se toparon en el pasillo con la propietaria de uno de los departamentos.
Una abogada e inquilina sorprendió a los ladrones cuando salían de su propio departamento por lo que fue golpeada y maniatada.
En cada oficina revolvieron y se llevaron pertenencias de todo tipo, como notebooks, tablets y celulares.
Testigo y víctima. “Me encontraron en el pasillo y me hicieron ingresar al departamento. Me los cruzo saliendo, no sé cómo ingresaron. Cometí la estupidez de preguntarle por qué estaban saliendo de mi departamento”, relató en diálogo con Cadena3 la joven abogada que sufrió en carne propia estos asaltos.
“Aparecieron otros tipos, con trajes y anteojos. Me tiraron a un sillón cama, me ataron y me dijeron que básicamente no era conmigo, que estaban buscando dinero. Obviamente no perdieron la oportunidad de robarme celular y computadora”, agregó la damnificada.
Los “rompepuertas” son ladrones que suelen aprovechar el momento de ausencia de los moradores para perpetrar los robos.
Moto y persecución. En otro hecho, dos ladrones, de 17 y 18 años, robaron una moto en barrio Las Lilas y, tras una persecución con intercambio de disparos con la Policía, fueron apresados en barrio Cooperativa el Progreso.
Los delincuentes se resistieron a un control y huyeron, para finalmente ser detenidos. Se les secuestró la moto y un arma de fuego.
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